Tiwanaku en Tacna
II Edicion


Por:   Carlos Vela Velarde



Tacna – Perú
2014







Contenido
Agradecimientos
introduccion
Tiwanaku en Tacna
Síntesis del desarrollo cultural en Tacna
La Genesis…
Tacna hace 2,000 años
Las Colonias Tiwanaku
La ceramica Tiwanaku en el valle del caplina
La Integracion Regional
Presencia Tiwanaku en el valle de Locumba
Sacralidad  y  Simbolismo
Las sociedades post Tiwanaku, desarrollo multiétnico
Epilogo
Glosario
Bibliografia


























                                                      Agradecimientos
Al Instituto Nacional de Cultura, Tacna al Proyecto de Catastro Arqueológico de Tacna, PCAT. A Elías Mujica del INDEA por sus consejos para un mejor desarrollo de esta investigación; para Hernán Carrillo y Marko López quienes colaboraron para tener un mejor análisis de cerámica además de su colaboración en las salidas al campo y continuas conversaciones, a Mariela Santos especialista en cerámica del Museo San Miguel de Azapa por sus opiniones y facilidades prestadas en Arica. A doña Isabel Flores quien oriento mucho la problemática arqueológica de Tacna en mis inicios.
 A Pablo de la Vera, a Aldo Bolaños por sus aportes, a Oscar Ayca por colaborar con material comparativo; en general todos ayudaron a entender mejor a Tiwanaku. A Jesús Gordillo quien como director del PCAT del INC Tacna permitió acceso a la información solicitada.
A Jedu Sagarnaga del CEINANTI  de La Paz Bolivia, por publicar en la revista PUMAPUNKU  un artículo referido a Tiwanaku en Tacna.
A Oscar Panty, Efraín Choque por su permanente apoyo en eventos, publicaciones, a Washington Zeballos como jefe del COIN de la Universidad Nacional Jorge Basadre de Tacna por su confianza en publicar un artículo de Tiwanaku en Tacna, en la revista Ciencia y Desarrollo. A  José Benjamín Dávila con sus consejos en temas ambientales, a Cesar Rivasplata, Alberto Quispe, Severo Palacios de la UNJBG,  A Guillermo Guevara por colaborar en el diseño de investigación, a los amigos del Grupo Ecológico Bárbara D’Achille de Tacna, a los amigos del Circulo Peruano Francés de Tacna.
Al Programa Contisuyo, a Paul Goldstein del Proyecto Omo. A Bertha Vargas del Proyecto Chen-Chen de Moquegua.
A los recordados investigadores del norte de Chile, A Don Percy Dauelsberg (+), Don Guillermo Focacci (+), Don Virgilio Schiappacasse (+) por sus largas conversaciones y su desinteres por brindar ideas.
A Don Oscar Espoys, Ivan Muñoz, Luis Briones, Juan Chacama y a José Berenguer, todos contribuyeron para conocer el problema Tiwanaku en Chile y fueron solícitos.
A los diferentes técnicos en informática, dibujantes, asistentes que permitieron lograr esta obra.
A todos ellos mi más reconocido agradecimiento y gratitud.



Carlos Vela












Dibujo de Wiracocha suprema divinidad Tiwanaku




El Templo de Tiwanaku (Bolivia)  foto JWM.



La Puerta del Sol de Tiwanaku (Bolivia)
La gran puerta monolítica mide 3 m. de altura por 3.75 m. de ancho; su peso se calcula en 12 toneladas.
Fue labrada  en una sola pieza de un bloque de andesita y se encuentra totalmente esculpida en alto y bajorrelieve. Al centro está representado el Dios de las Báculos.

















Advertencia


Si bien es cierto que este libro recoge información desarrollada por investigadores especializados en el problema Tiwanaku, además de los míos propios, es producto también de muchas conversaciones, salidas al campo, participación en muchas excavaciones. Los autores de las citas han sido incluidos de manera explícita en el texto, excepto cuando se trata de “citas imprescindibles”, es decir trata  prescindir de notas al pie de página y de referencias bibliográficas,  sin embargo se presenta una nutrida bibliografía donde se incluyen las principales fuentes documentales las cuales permitieron dar vida a este trabajo. En fin se trata de dar un sentido ameno a Tiwanaku en Tacna alejado de excesos, esperando no quitar elegancia ni erudición.







































Introducción


 En estos tiempos que corren con procesos socioculturales conflictivos en la postmodernidad por la ruptura de arquetipos, tradiciones que cada día caen en la obsolescencia y la construcción de nuevos paradigmas, La historia nos permite rescatar las huellas de entonces y tal vez convertirlas en presente perpetuo, de cara a un futuro tal vez más certero  menos fortuito,  La historia es una necesidad social nos da nuestra identidad, nos enseña a comprender y a tener el debido respeto de nuestro pasado.

La arqueología no solo es capaz de rescatar el atrás histórico, sino, que plausiblemente, puede reubicar en el presente la acumulación de experiencia, los símbolos, los objetos, la identidad y hasta infraestructuras que habiendo cumplido una función en su momento pueden reforzar valores, conceptos y hasta utilitarismos actuales, así  la arqueología tiene que ver con el desarrollo y sociedad.

Asi  propone Jaremir Novavti en su Dialectica del tiempo (Budapest, 1987) “la arqueología permite a los pueblos convivir con toda sus historia, y tomar nota de sus identidades y procesos vitales como un espejo viviente.”

El investigador  Johan. Huizinga dice “la historia es la forma como una sociedad rinde cuentas de su pasado y propone alternativas al futuro”. de otra manera, Francois Durremantt (Paris, 1991), expresa que la arqueología “sustituye el rio histórico de Heráclito por el rio histórico de Hegel” es decir, hace que venzamos el tiempo, el mismo que jamás pasa por el mismo sitio dos veces, y extraerle más bien la posibilidad de que se detenga en la conciencia colectiva”. Evitando así los conflictos hegelianos o a Fukuyama y su Fin de la Historia.

La arqueología, la historia, la antropología nos permite una reinvención de nosotros como sociedad y como cultura, la recuperación del pasado tiene por fin esencial crear valores y unir a una sociedad con un origen común. Es la forma como la arqueología interviene en el proceso de desarrollo identificando el Patrimonio cultural, protegiendo monumentos históricos o arqueológicos, promoviendo y desarrollando museos aprovechando el uso turístico mediante la defensa y uso racional del patrimonio cultural, o tal vez de la recuperación de tecnologías tradicionales que pueden explotar la gastronomía, el folklor  con empresas competitivas, logrando mejoramiento económico, el mejoramiento artístico y teniendo como soporte la identidad cultural.

Actualmente el Perú  es objeto de procesos de reinvención económica, de crecimiento;  los procesos de regionalización implican modelos de desarrollo y unidad geográfica pero deberían incidir en el tema cultural que indudablemente debe servir de referencia dentro de una concepción total de desarrollo así como los procesos del antiguo Tiwanaku en nuestra región pudo unir el actual sur del Perú, norte de Chile, la actual Bolivia.  La simetría del espacio es obvia. Por tanto Tiwanaku constituye en el tiempo una de las identidades permanentes en esta parte de Sudamérica y hoy toma vigencia por concebir los procesos demográficos, políticos, económicos y de desarrollo con una visión supranacional.

Los libros de arqueología, como en la mayoría de las áreas de ciencias sociales son materiales de difícil aparición, siendo algunos de presencia irregular y con un bajo impacto, debido en gran parte a la poca difusión y su publicación, o por desvincularse con los intereses sociales.

La arqueología, es fuente importante de transmisión de conocimientos, apoyan el desarrollo de importantes avances, y sobretodo refuerzan el desarrollo de nuestra identidad cultural, además  permitiendo a los investigadores, docentes y estudiantes, contar con fuentes de información para ampliar su conocimiento y proponer futuras investigaciones

En la arqueología como en otras ramas del conocimiento, la fuente principal de consulta de los investigadores son los archivos, las obras monográficas y finalmente las publicaciones periódicas, En la región  se producen libros y revistas efímeras y que en muchas ocasiones su edición les ha costado un gran esfuerzo permanecer en el mercado y algunas no pasaron del primer número,

En nuestros días, la difusión de la información es  fundamental para el crecimiento de la ciencia, debiendo llegar a una comunidad más amplia, En ocasiones, el desconocimiento de la existencia de textos del área de interés de los investigadores, en este caso de la arqueología, llevan a los investigadores a publicar sus materiales en revistas de otra especialidad, pudiendo enviar sus trabajos a otras publicaciones de mayor circulación, por tal motivo y buscando difundir la arqueología en donde los investigadores pueden publicar trabajos y al mismo tiempo difundir a nivel mundial sus investigaciones con una visión de difundir importantes aportes.

Una de las principales preocupaciones de los investigadores de cualquier rama del conocimiento humano es la de difundir sus ideas, avances y descubrimientos de sus investigaciones y labores académicas. 
Siempre se ha buscado publicar materiales de una mayor circulación y prestigio en el ámbito nacional o internacional, que llegue a los colegas de su especialidad y tema de estudio. Se busca la difusión de la ciencia, la técnica y las humanidades.  Siendo a su vez uno de los mejores medios difusores de la cultura e investigación.

Este trabajo sintetiza los estudios referidos al problema de la presencia Tiwanaku en Tacna, en base al dato arqueológico, la referencia documental, la exploración y el reconocimiento arqueológico. Y tal vez poder aproximarnos a sus ideas, creencias, religión, valores, sistema político, lenguaje, tecnología, ciencia, o significados que identifican una sociedad, y que el arqueólogo no se reduzca al análisis de materiales con un afán sensual de tecnicismo, olvidando los compromisos de la ciencia con la sociedad.

La presencia Tiwanaku en Tacna la concebimos como un componente étnico en el desarrollo cultural de Tacna, pues este espacio recibió el influjo de varias identidades culturales que en determinados momentos fueron interactuantes y vivieron en convivencia, pero dejaron el testimonio arqueológico de su existencia que manifiesta el carácter multiétnico en esta sociedad.

Tiwanaku como desarrollo cultural fue una potencia en los Andes, rol que comparte con la cultura Wari en los andes centrales, Tiwanaku impone una presencia más que nada cultural, desarrolla una compleja parafernalia religiosa e ideológica que fue el factor que genero su crecimiento en la medida que los territorios anexados asimilaban su religiosidad.
En Tacna, Tiwanaku se expresa con materiales arqueológicos que demuestran el carácter local y los débiles contactos con la capital tiwanaquense y fue una sociedad dedicada a la agricultura, con una población reducida y limitada por factores ambientales en este valle donde la escases de agua siempre fue una limitante.

El dato arqueológico nos demuestra que Tiwanaku genera innovaciones tecnológicas en Tacna, los primeros colonos Tiwanaku se encuentran con una sociedad agroalfarera muy limitada en su desarrollo económico y tecnológico; Los artesanos Tiwanaku introducen una innovación tecnológica en la fabricación de la cerámica, organizan los sistemas de asentamiento así como la asimilación de su religiosidad,  el elemento que hasta hoy perdura en la mente del hombre aymara, esta impronta cultural se percibe en las mentalidades de los herederos de esta cultura.

Rómulo Cuneo Vidal, ariqueño es el pionero de las investigaciones históricas en el sur peruano, sus estudios son hasta hoy referentes en los estudios etnohistóricos.
Las primeras noticias de Tiwanaku en Tacna pueden atribuirse al estudioso ariqueño Rómulo Cuneo Vidal quien define con una nomenclatura de entonces una propuesta para establecer cronología en los periodos típicos de Tiwanaku.

También menciona al Tiwanaku como manifestación  “Protokollagua” ” como una etnia procedente de la  Atlántida, propone que los valles de Caplina y Azapa estaban relacionados a los "cacicazgos de Chucuito", sugiere que las poblaciones de los valles del Caplina y Azapa o mejor dicho, los valles costeños, eran una especie de "islas" o "colonias" altiplánicas.

 Cuneo Vidal propone que fueron pueblos descendientes del lago Titicaca sin embargo su mayor aproximación radica en el relato de épocas tardías de la prehistoria., el historiador tacneño Belisario Gómez  en su obra “Coloniaje” cuenta que llegaron a Tacna la tribu de los “Cochunas” los que venían de la zona de Moquegua, y que la tribu de los “Collas” llegaron  del sureste del departamento de Puno, agrega que los primeros mitimaes venían del poblado de Acora, así mismo que la presencia Quechua llegaron pasando primero por Pachia y que se instalan en la zona de Calana, Gómez propone que Tacna fue poblada por “tribus” de raza aimara y de Uros siendo estos últimos agricultores por excelencia y que estos valles costeros fueron el principal motivo de su migración, Cuneo Vidal señala también que el clima templado agrado a los pueblos “Lupacas” de raíz Colla-Aimara. Existen varias “teorías” sobre el poblamiento de Tacna como la que propone que los indígenas provenientes de la región del Beni en el oriente boliviano, los que se fusionaron con los aymaras.

Las primeras referencias documentales sobre Tacna vienen de los primeros viajeros que recorren los territorios de la tierra conquistada así el cronista Vásquez de Espinoza al llegar al sur del actual Perú menciona que el valle de Locumba es muy fértil, con muchos frutales, ají,  así como grandes lomas; Sama, Tacana. Cita las poblaciones de Tarata, Putina y San Pedro de Tacana (Tacna), distante nueve leguas de Arica, dice que desde esta zona se inicia el camino real a Potosi. Vásquez de Espinoza cuando se ocupa de la provincia de Pacajes dice ser una de las más ricas en ganados y aldeas muy pobladas y cuyos territorios confinan con los valles de Locumba, Sama y Tacna. Los cronistas Cobo, Diez de San Miguel, afirman que los Inkas se instalaron en los valles de Moquegua y Sama dedicándose a la agricultura.

 La quebrada de Palca fue la ruta natural para comunicar Tacna con el altiplano esta es una ruta natural que a lo largo de la historia comunicó a Tacna con el Alto Perú hoy Bolivia.

A fines del siglo XIX el viajero George Squier en su viaje hacia Bolivia identifica los petroglifos de Mikulla dando referencia de “piedras grabadas” siendo precursor de sus estudios arqueológicos.

En el valle del Caplina-Tacna, La arqueológia en Tacna tienen en el alemán Max Uhle  el pionero quien a inicios del siglo XX da referencias de sus estudios en Tacna y Arica, sus aportes son significativos sobre el problema Tiwanaku. Quien logra clasificar una colección privada donde identifica materiales denominándolos “Epigonal Tiahuanaco”

Las secuencias culturales postuladas por Max  Uhle se relacionan con las del norteamericano Junius Bird. Uhle,  establece para la zona de Arica los siguientes períodos: Inca, Chincha–Atacameño, Atacameño– indígena y Tiahuanaco Epigonal, todos ellos dentro del Agro–Alfarero. Dentro del Pre Agro–Alfarero ubica al Protonazca, a los Aborígenes de Arica y al Hombre Primordial.  Posteriormente, en sus trabajos estratigráficos, Bird postula la siguiente secuencia cultural: Arica I y II, para el Agro–Alfarero; y Quiani I y II, para el pre Agro–Alfarero. Que fueron similares a la propuesta para Tacna.

  Luego se tiene un vacío en las investigaciones hasta la década de ‘60 con los aportes de Isabel Flores[1], quien da filiación con la fase decadente del Tiwanaku  altiplanico. En general  el problema metodológico  estriba  en la falta de materiales, es cierto que la expansión urbana destrozó evidencias desapareciendo los sitios arqueológicos estudiados por Uhle, sin embargo a fines de los años 80’ el Proyecto de Catastro Arqueologico del INC-Tacna, identifico las escasas evidencias de Tiwanaku en el valle del Caplina.






Tiwanaku en Tacna

Este texto narra la historia que sucede hace aproximadamente 1,300 años atrás en el valle del Caplina , es el proceso de expansión de una de las manifestaciones  culturales más significativas en los Andes y en las Américas o el Nuevo Mundo por ser una de las identidades culturales permanentes en la conciencia colectiva,  donde hoy se erige la ciudad de Tacna y gracias al dato arqueológico se reconstruye una sociedad que se desarrolló en el marco del Imperio Tiwanaku.

Es la historia de una pequeña sociedad que tuvo su génesis alrededor de los inicios de la Era Cristiana en lo alto de las tierras circunlacustres del Titicaca, el lago más alto del mundo, siendo este factor que dio a la cultura andina sus principales componentes y fue el motor de su cultura.

Tiwanaku en su desarrollo transita desde su inicio como una sociedad del periodo Formativo, que en la zona circunlacustre incuba los componentes de un desarrollo cultista, los antiguos templos son la evidencia de una compleja parafernalia religiosa que luego Tiwanaku logra expandir en toda la llamada Área Centro sur Andina. Aumenta su población y su arte: deja su patrón aldeano por un definido urbanismo con construcciones sagradas como Kalasasaya, Akapana, Pumapunku y otras que son expresión de una sociedad con un fuerte contenido teocrático.

Son precursores de los sistemas de intercambio en los andes y es uno de los primeros Imperios Andinos, casi mil años antes de los Inkas emergen en la zona del mítico lago Titicaca y logra expandirse instalando colonias lejos de su núcleo, siendo los valles costeros de especial interés por la riqueza de su producción agrícola,  siendo el valle del Caplina  parte de este proceso.

Tiwanaku se presenta en el Caplina aproximadamente en el siglo VIII d.C, cuando ocurre la expansión tiwanaquense y busca territorios en los valles costeros de los actuales Perú y Chile, son valles sedientos en medio del gran desierto sin embargo la escases de agua permitió una producción agrícola de calidad con productos selectivos, incursiona en la zona Este de Bolivia la Floresta Tropical donde instala colonias.

Nuestras investigaciones demuestran fehacientemente que el antiguo Tiwanaku género y engroso diversos sistemas de unidad geográfica y cultural que indudablemente pueden servir de referencia, mas no necesariamente de modelo o pauta a los procesos que tienen lugar en nuestros días. Tiwanaku constituye en el tiempo una de las identidades forjadas y actuantes en esta parte de America, y nos afecta directamente, porque no solo es acervo y presencia a través de materiales arqueológicos sino que reforzaran futuras investigaciones que sin duda fortalecen la dimensión de este desarrollo cultural.

La mirada prospectiva nos describe materiales que en la literatura arqueológica se tipifican como manifestaciones locales, que concuerdan como restos de las colonias tiwanaquenses, que en esta parte de los andes tienen variedad como consecuencia de las diferentes identidades culturales que cada espacio permitió forjar; así por ejemplo en las colonias de los valles costeros se presentan estilos cerámicos que responden a grupos sociales de diferente relación socioeconómica o de diferente ancestro, es sin embargo la relación ambiental la que propone la clave para que estos pueblos logren sus respectivos desarrollos en el marco del proceso expansivo de Tiwanaku. Así por ejemplo la colonia de Moquegua parece fuera la más significativa por la diversidad y densidad del registro arqueológico.

Se proponen fases (es decir la expresión material de un determinado proceso cultural) como el Tiwanaku clásico, o el Tiwanaku expansivo que es el tiempo de la mayor expansión de Tiwanaku. Las que describen los diferentes estadios culturales que esta cultura desarrolla y coincide con su expansión instalando colonias en la periferia de su capital.

Diversos investigadores proponen diversas fases que expresan la forma como Tiwanaku logra colonizar los diferentes espacios lejos de la capital. Así la fase Omo y Chen-Chen en Moquegua, (Goldstein)[2] o la fase Tumilaca o Loreto Viejo; la fase Cabuza que es un conglomerado que sin duda tiene influencia Tiwanaku en Arica. En el valle del Caplina similar proceso al que denominamos Fase Magollo, lo que sí es categórico que los materiales arqueológicos son de fabricación local y que son producto del proceso de expansión y que como todos los imperios presentan una miscelánea por la diversidad cultural y la estirpe de cada lugar anexado.



Síntesis del desarrollo cultural en Tacna

Las limitantes ambientales en Tacna condicionan el desarrollo social en los diferentes estadios de  la historia de Tacna, nuestra región es desierto, las poblaciones prehispánicas consideradas como pueblos del desierto sin embargo el contacto con quebradas, valles, litoral, lagunas, oasis, y desarrollan sistemas de contactos con caminos, rutas, jornadas y la transversalidad en los andes que comunica espacios desde nivel del mar, la zona quechua entre los 500 a los 3,5000 msnm, o la zona de la puna hasta los 4,800 msnm, y gracias a la estrategia de la complementariedad como el principal componente en el desarrollo de la cultura andina.

Desde los tiempos del periodo arcaico las primeras evidencias del poblamiento humano en Tacna se disponen dos escenarios para la presencia humana; uno es la zona altoandina donde se presentan los bofedales, lagunas, quebradas que es el hábitat de las faunas típicas como camélidos (vicuñas, llamas, alpacas, guanacos), así como  tarucas, vizcachas,  patos, suris, y otras aves. Y el litoral costero que con una gran diversidad de recursos hidrobiológicos (pescados, mariscos, crustáceos, mamíferos marinos, aves, algas, etc.).


Período Arcaico
Desde la presencia de los primeros cazadores transhumantes hace más de 12,000 años,  las primeras sociedades pre-clasistas de pescadores, recolectores insipientes, etc. Escasa cultura material, economía extractiva, artefactos de piedra no trabajados, que desarrollan tecnologías líticas, se detectan los primeros rasgos de simbolización artística e ideológica, son sociedades que muy lentamente evolucionan a la sedentarización y de la domesticación de animales y plantas. Los primeros rastros de la presencia humana en Tacna están representados por los testimonios de la Cueva de Toquepala y el Abrigo de Caru como los más significativos antecedentes de la presencia humana dentro del período ARCAICO. En esta cueva se observan varias ocupaciones, siendo la más temprana de 9,460 años de antigüedad, donde se define la tradición lítica de Toquepala. Fueron cazadores pobres en cultura material más no espiritual, pues la Cueva Nº 1 fue un lugar donde realizaban actos propiciatorios para la caza, además de todo el contenido mágico e ideológico del arte rupestre de Toquepala.

En el periodo arcaico los primeros cazadores vivieron en cuevas, como la de Toquepala y paulatinamente desarrollan cultura para subsistir  recolectando y cazando, así como el desarrollo de ideologías y cultos religiosos.
La Quebrada de Burros (costa de Tacna) nos aproximan a grupos que hace más de 10,000 años vivieron aprovechando los recursos del mar como pescadores, recolectores y aprovechando otros recursos mediante la cacería.[3]

El arcaico fue un largo periodo cuya transición  hacia  posteriores desarrollos culturales se gestaba en la medida se sus aportes tecnológicos para resolver los problemas de subsistencia. En la costa de Tacna hemos estudiado el sitio "El Calvario" (CPM Boca del Rio) este sitio presenta deposiciones circulares de ceniza con desechos domésticos y por el tipo de deposición y su distribución espacial corresponde a un asentamiento aldeano; postulamos que "El Calvario"[4] corresponde a una ocupación de las postrimerías del período arcaico, Esta población no conoció el aporte innovador de la cerámica y este sería un momento de transición hacia desarrollos más complejos e incursionarían en el poblamiento y la explotación de los recursos del valle de Sama. Esta población vivió 3,000 años antes del presente.  Fue un largo periodo en donde en sus postrimerías se estaba incubando la sedentarización, domesticación y cambios tecnológicos que lograría artefactos eficientes para la cacería y sobre todo para la producción agrícola y el desarrollo de patrones culturales más complejos.


Período Agroalfarero
Supone el avance y consolidación de la economía agropecuaria, esto asociado al  desarrollo de la cerámica, es claro que ésta es una definición didáctica, pues la alfarería es el principal material de análisis de la arqueología. Este periodo tuvo en la invención de la agricultura, la domesticación de especies de flore y fauna y los consecuentes cambios culturales los que permitieron la vida sedentaria y una nueva forma de sociedad.

Período Formativo
Es el período de las grandes transformaciones en los andes y de la consolidación          tecnológica,  se desarrollan culturas como   Pukara, Kaluyo     en el altiplano, en la costa Faldas del Morro, El Atajo, Tocuco; mientras que en los andes centrales se desarrollan Chavín de Huantar, Paracas, se observa un fuerte contenido religioso.

Parece que a inicios de la Era Cristiana el valle del Caplina ya se encontraba poblado, la Aldea de Tocuco", "El Atajo" (Gordillo)[5] y "Miculla", o la ceramica de “El Cañon” o “Alfarillo” que  expresan procesos de ceramistas tempranos en la costa de Tacna hace más de 2,000 años  del llamado período Formativo; este período lo tipificamos como el de las grandes transformaciones, pues se consolida una economía más compleja, desarrollando la alfarería, la textilería y la metalurgia; se instalan aldeas, generando  crecimiento poblacional, además de innovaciones tecnológicas y productivas y la división social del trabajo. Si bien en el Formativo de los valles costeños se aprecia una tendencia a la autarquía económica, se estarían dando los primeros indicios para las relaciones que permitieran la integración entre poblaciones alejadas, pues en el Formativo se establecieron influencias micro regionales.

Período Medio

Se relaciona con el desarrollo de la cultura Tiwanaku, en nuestra zona y Huari en los andes centrales. Este período se caracteriza por una clara integración cultural, como un momento de regionalización, así estas dos culturas comparten el rol de potencias en los andes, nuestra zona es Tiwanaku, en toda esta área centro sur andina se instalan colonias Tiwanaku, se intensifican los contactos y los vínculos entre poblaciones alejadas. Las poblaciones del llamado Formativo parece que se desarrollaron pasado los 500 años de nuestra Era, y serían quienes recibieron la influencia de Tiwanaku, cultura altiplánica que luego logra carácter de imperio al instalar una red de influencias y difunde su religión en toda el área centro sur andina. En Tacna los valles de Locumba, Sama y Caplina manifiestan que fueron en su momento integrados al Tiwanaku.

Período Tardío

Entre el medio y el tardío existe un período  intermedio que significa la emergencia de sociedades con vocación independentista del Tiwanaku, fue un desarrollo multiétnico, estos grupos locales luego conviven con la presencia Inka que se desarrolla entre el siglo XV y mediados del siglo XVI, la presencia inka es el epílogo de la prehistoria en los andes, el fin del período de autonomía y luego el inicio de la dependencia ocasionada por la invasión española.
La presencia inka no genera mayores cambios no se observa un claro proceso de "incanización", sino más bien una convivencia.

Periodo  Colonial

Este período se inicia a partir de la invasión española, Conquista, pasando por el Colonialismo, el reordenamiento de la sociedad, siendo Tacna parte de la  Encomienda de Lucas Martinez Begazo, Tacna ciudad sin fundación española, ciudad laica, con la hegemonía de los caciques, en realidad cómplices de la explotación colonial del Virreinato. En este periodo Tacna se dispone como un pueblo de paso o tránsito a otros destinos como La Paz, Potosí, Arica, Puno. Los recursos que por entonces eran aprovechados no eran de interés para el virreinato, la fortaleza de la minería de hoy es descubierta a mediados del siglo XX, se observa una leve evangelización que debió ser consecuencia del escaso interés por estos territorios. En la Colonia, los intereses de la corona española se orientaron a extraer el oro y la plata de la sierra andina, originando el abandono de los campos agrícolas, pues estas poblaciones eran eminentemente agrarias, iniciándose el despoblamiento de las zonas andinas, que conducirían al colapso agrario, que ocasionó contrastes sociales.  La antigua relación del estado con la minería se dan desde tiempos coloniales, las “mejores” encomiendas fueron entregadas a los más conspicuos socios de la conquista, Pasco, La Oroya, Huancavelica y otros centros mineros de entonces fueron encomendadas a los más cercanos a Pizarro. La mina de Potosí logro articular todo un nuevo sistema de relaciones y contactos en la colonia.

Es así, que con el choque entre el proceso histórico andino y el proceso europeo, donde España estaba en descomposición por mantener modelos feudales, en comparación con otros reinos que ya experimentaban un proceso capitalista, España establece en los andes una economía extractiva y rentística, gracias a la depredación de recursos no renovables, que a la postre, condujo a su estancamiento, la actual Tacna fue quizá uno de los lugares con menos interés  para  el régimen colonial, que buscaba recursos mineros en esencia o tal vez agrario lo cual era escaso en la Tacna de ese momento.

Eran tiempos en que el auge de la casi cercana mina de Potosi (eran hasta antes del siglo XIX del Alto Peru) debió generar un influjo como la demanda de licores de los valles de Moquegua y Locumba; las aceitunas de Ite e Ilo, y los recursos del mar que todavía no se explotaban como hoy. Hasta el siglo XVIII, la economía colonial se dedicó a la extracción de minerales, hasta que se agotó la mina de Potosí.

En Tacna como casi en todos los ámbitos de la Colonia gobernaron  familias rivales, en el siglo XVI se registra la existencia de dos linajes que proclamaban su derecho sobre los indios de Tacna como los Cata, Caqui, Aras, Quea. Y los de ancestro local Ystaca o Estaca.  Tacna se fue configurando como una ciudad laica a diferencia de otras donde la fuerza del catolicismo se reflejara en la sociedad con actitudes “aristocráticas”, donde la vida monacal y los círculos religiosos eran componente de una sociedad que necesitaba para legitimar su aspiración y su escalamiento social.


Periodo Republicano

Es la parte más reciente del tiempo histórico peruano, y que se mantiene en la incipiente democracia actual y la dependencia económica y política, post-moderna, en relación al grave problema del centralismo quizá el principal problema del Perú,  y los efectos de la sociedad Global y los nuevos paradigmas de hoy.  En Tacna la ausencia de una clase burguesa, aristocrática, terrateniente, así como su actitud laica debieron ser  los motivos para que este pequeño pueblo reciba en el siglo XIX una intensa migración europea, siendo la italiana porcentualmente la más grande del Perú.

En la república, Tacna va ser parte de un proceso de inequidad política, económica debido al particular centralismo del Perú; antes de la guerra con Chile Tacna era parte de un circuito comercial en el sur peruano como consecuencia de la actividad salitrera y una dinámica con Arica e Iquique ciudades peruanas portuarias las cuales eran  la conexión con Europa y con otros países como Bolivia y Argentina, se suma la presencia de migrantes europeos que se instalan y desarrollan el comercio. Los años de la ocupación chilena mantienen ese comercio que en la medida de la obsolescencia del recurso del salitre y de los nuevos modelos económicos industriales que el mundo imponía ahondaron la condición de marginalidad en la economía peruana que vivía la reconstrucción nacional con la llamada “Republica Aristocrática” con una actitud intermediaria con la demanda mundial de materia prima para la industria de las nuevas potencias del capitalismo,  en el norte del Perú la explotación de caña de azúcar y arroz  bajo un modelo terrateniente con haciendas que nunca tuvieron parangón en el sur peruano más bien preocupada con la explotación de la lana de los camélidos de la sierra sur, así se diseñan ciudades que son el eje de la producción como Lima como centro administrativo y de gobierno y otras como Trujillo, Arequipa como nexo.
                           

La  Génesis…
Tiwanaku fue uno de los desarrollos  más importantes en los andes, Es reconocido como esta cultura logra desarrollarse como un imperio teniendo esplendor por quinientos años. La arqueología ha identificado sus  ruinas en la ciudad antigua Tiwanaku,  en el oeste de la actual Bolivia, al sureste del lago de Titicaca y a 60 km  de La Paz., a 3820 metros sobre el nivel del mar; El origen de Tiwanaku se relaciona a la creación del mundo o Mito de Wiracocha, Dios supremo que gobierna el universo,  así Tiwanaku como Estado expansivo basa una economía agrícola.

La génesis de  Tiwanaku se calcula  fue  mil quinientos antes de Cristo, como un pueblo  de agricultores y pastores, Pero su expansión y apogeo fue cerca del  año 800 d.C y luego ocurría la decadencia y fin. Tiwanaku necesito de estrategias para subsistir  con recursos significantes de peces, aves silvestres, plantas, que permitan a  campesinos y pastores de camélidos entre el lago y las montañas, los habitantes de Tiwanaku  aprendieron  e inventaron sistemas de irrigación usaba una forma de agricultura única, porque su terreno era muy difícil, eran tierras húmedas  y frías, y por eso no era muy buena para agricultura. Ellos desarrollaban un sistema nuevo de  canales alrededor de sus campos y usaron la tierra para construir campos elevados.

La organización de su sociedad tuvo un desarrollo comunal, dividiendo el trabajo como agricultores, pastores, y pescadores,  sin embargo el sistema comunal estaba sumiso ante las elites políticas y religiosas a quienes  los comuneros confiaban “tributando” para cumplir con las necesidades del Estado y el culto religioso. Los  jerarcas y las élites vivían en el templo de  Kalasasaya que era el centro del poder Tiwanaquense.

La religión de Tiwanaku  fue muy compleja, a pesar que no tenían escritura; la arqueología y la antropología han reconstruido que el dios principal se llamaba Wiracocha. Fue la suprema divinidad en los andes, el pueblo Tiwanaku creía que él hizo el mundo y sus civilizaciones. Hay evidencias arquitectónicas en reverencia a Wiracocha como el templo de  Kalasasaya, que tiene además muchos iconos tallados en piedra, Muchos símbolos de sus Dioses fueron tallados en este monumento, la llamada Puerta  del Sol donde está la figura  tallada de Wiracocha, y los expertos la usan para entender la religión antigua. También, fue probable  adoraran los Dioses de agricultura.

 Los investigadores bolivianos como el Dr. Carlos Ponce Sanjinés reconocen los siguientes periodos:
Aldeano Épocas I y II 1500 a. C. - 45 d. C.
Urbano Épocas III y IV 45 d. C. - 700 d. C.
Expansivo Época V 700 d. C. - 1200 d. C.
Se presume que Tiwanaku se desarrolló paralelamente con las dos fases Formativas del Altiplano (Chiripa, Pukara). La cerámica Tiwanaku I tiene rasgos similares a la Chiripa. Las Fase III de Tiwanaku estaría relacionada con la construcción del Templete semi-subterráneo. La Fase IV o Tiwanaku clásico presenta una cerámica muy fina relacionada con el crecimiento de los asentamientos y el inicio del Proceso Tiwanaku propiamente. La Fase V significó la expansión y evidenció la presencia Tiwanaku en los valles occidentales y en las yungas orientales del área centro-sur andina.

Portada del libro de Max Uhle, quien estudia Tiwanaku en Tacna

Diversos investigadores han levantado secuencias cronológicas para Tiwanaku como Bennett(1934) y Wallace (1957). Bennett introduce las fases clásica y decadente, que equivaldrían a las fases IV y V de Ponce Sanjinez.[6]
A la conocida secuencia de Tiwanaku se le ha dado una nueva nomenclatura de ESTADIOS (Ponce S: 1976; Ibid: 1991). Las épocas I y II corresponderían al Estadio Aldeano el que desarrolló la agricultura, alfarería, pastoreo y un patrón aldeano.

Las épocas III y IV corresponderían al Estadio Urbano. Se desarrolló la arquitectura ceremonial y un esquema urbanístico pronunciado. En este Estadio tuvo vigencia el culto tiwanaquense, es muy probable que fuera un momento de apogeo, el trabajo ceramista, metalurgista y otras manifestaciones culturales adquirieron categoría artística definida.

El Estadio Imperial o época V supuso la expansión de Tiwanaku a la periferie, logrando una estructura de influencias bastantes nítidas, no obstante, se apreció cierta declinación artística en relación al Estadio Urbano, épocas III y IV.

Es en el Estadio Imperial cuando trama su hegemonía en prácticamente toda el área referida. La expansión aludida se inicia aproximadamente a finales del siglo VIII y a comienzos del siglo IX de nuestra Era, pero es probable que los primeros colonos fueran de la época IV, Asi lo establece Paul Goldstein en sus estudios en el sitio de Omo en Moquegua donde se tiene un templo con similares características de los templos de la capital Tiwanaku, pero diferente en su arquitectura.

Después del año de ochocientos d. C., Tiwanaku se expande  ampliando sus horizontes al parecer por el aumento de su población y por la necesidad de recursos para mantener la administración estatal en la medida que el culto tiwanaquense era asimilado en otros lugares en la región andina, así su cultura se integraba a  otras poblaciones en Perú, Bolivia, y Chile de hoy,  No era necesario usar violencia para instalar sus colonias; sin embargo cada pueblo, cada valle, oasis tuvo su particular forma de asimilarse al imperio Tiwanaku.

Uno de los aportes culturales  más reconocidos del imperio Tiwanaku  es su arquitectura. Las ruinas de Tiwanaku impresionan por el trabajo en piedra muy complicado. Sus edificios de piedras tienen sin duda valor técnico y artístico y contenido religioso. Como las paredes y plataformas de Kalasasaya. Estas ruinas son declaradas por  UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. UNESCO afirma que Tiwanaku era aceptado por su valor en el desarrollo de la cultura andina antigua, y también porque sus  ruinas son ejemplos de arquitectura prehispánica, Por estas razones   es parte de la herencia mundial.

  La caída de Tiwanaku ocurre en el año novecientos y cincuenta d. C. algunos expertos creen que ocurrió un gran cambio climático, tal vez una sequía destruyó la agricultura del imperio- eso era el corazón de su economía- quizá  la desaparición de Tiwanaku fue en el año de un mil d. C. Pero creemos que Tiwanaku cae en la medida que su culto religioso decaía y emergían  nuevos componentes socioeconómicos, políticos además  se consolidaban nuevas culturas regionales
Actualmente la zona sur peruana, la que albergaría a Tiwanaku, es laboratorio de un proceso de regionalización que implica términos de desarrollo y unidad geográfica, La semejanza entre estos territorios es evidente lo que sugiere una unidad cultural permanente a través  del tiempo y el espacio.
                                                                                                                    
Max Uhle investigador alemán pionero de los estudios de Tiwanaku en Tacna

Templo de Kalasasaya  en  Tiwanaku (Bolivia)


Antes denominada  Tiahuanaco, pero en esencia significada la  Ciudad de los Dioses, este yacimiento arqueológico ubicado al suroeste del Lago Titicaca, a unos 3,800 metros sobre el nivel del mar se erige como la capital de uno de los imperios andinos, este pueblo circunlacustre  tuvo una génesis y un proceso de transformación  que luego lo ubican como una de las expresiones culturales más importantes de las Américas.
Arthur Posnasky  pionero de los estudios de Tiwanaku a inicios del siglo XX



Tacna hace 2,000 años

Cuando llegaron los primeros hombres a los andes, hace quizá 20,000 años se encontraba una época geológica en transición, de tal forma que el ambiente plestocenico  se fue descomponiendo para tomar las característica ambientales de hoy.
A través de la arqueología se está demostrando la serie de transformaciones culturales, sociales, económicas, políticas, genéticas que se han desarrollado en el tiempo y el espacio sur peruano, la experiencia andinas se  refleja con materiales arqueológicos  dejados por el hombre desde el auroral periodo arcaico hasta la presencia inka, que es el último episodio de la prehistoria en los andes.

En ese tránsito de 10,000 años ocurrieron cambios como la sedentarización, los cultos mágicos, el pensamiento animista, el desarrollo de tecnologías líticas para caza y subsistencia, la domesticación de plantas y animales, la innovación de la cerámica, el urbanismo; la agricultura la textilería, metalurgia y otras artesanías que generaron economías complejas por sus componentes y sus variables sociales y políticas como la complementariedad, la reciprocidad y el intercambio que es el modo de producción andino, un sistema de una economía sin monedas ni un mercado, donde las relaciones étnicas son las decisivas.

Hace 2,000 años los valles del sur del Perú, se encontraban poblados por reducidos grupos de agricultores que ya habían experimentado la fabricación de la cerámica y vivían en aldeas adyacentes a los campos de cultivo.
A este periodo se llama “Formativo”, que es la transición a desarrollos culturales superiores; el formativo genero grandes transformaciones, pues de su antecedente arcaico  se introducen varias innovaciones significativas como la agricultura, la sedentarización y otras actividades artesanales que dieron un cambio radical en la vida de las sociedades. Este periodo tiene una tendencia a la autarquía económica y a sociedades autónomas por sus relaciones económicas, sociales además de una movilidad limitada.
Parte alta del valle del Caplina, sector de Calientes

El valle del Caplina  hace 2,000 años tenía pequeños grupos de agricultores de condiciones muy precarias de cultura en “Alto Tocuco”  en la parte alta del valle, cerca de los baños de Calientes, así como en  “El Atajo”, estos fueron los antecesores de Tiwanaku, mientras en el Caplina estas poblaciones muy limitadas y condicionadas por los problemas de recursos hídrico que siempre tuvo Tacna, estas poblaciones vivieron con una agricultura precaria que frenó su desarrollo económico y humano. En la zona del altiplano se desarrollaban  sociedades jerarquizadas y con un fuerte contenido ideológico (Pukara, Kaluyo), pero con reducidas áreas de influencia, pues en el Formativo hubo relaciones micro regionales.

En el Caplina las sociedades del Formativo  (Tocuco, Atajo) es decir grupos pre-Tiwanaku, permanecen alrededor de 8 siglos desde el inicio de la Era cristiana, hasta la expansión Tiwanaku. Estas poblaciones del formativo establecieron asentamientos típicos de esta época como aldeas con unidades domesticas con una planta circular independientes entre ellas y tiene un sugestivo trabajo en la piedra que concuerda con la tradición arquitectónica de la época.
Los materiales arqueológicos tienen una cerámica de formas globulares, acabado y tratamiento descuidado. Todavía no se conoce los pioneros  del poblamiento del Caplina, no descartamos que los hombres del arcaico incursionaran en el valle con recolección y con la experimentación agraria.




Cuencas hidrográficas de Tacna elaboración propia


Las Colonias Tiwanaku

Tiwanaku al expandirse instala colonias lejos de la capital asegurándose una ecología diferente y obteniendo productos que complementen su economía  Es asi que los valles occidentales o valles costeros fueron espacios de especial significado para esta Estado que se expande, parece que dentro de la política Tiwanaku  el valle de Moquegua fue de mucho interés, debido al potencial de su agricultura, rica por el recurso hídrico, por el clima caluroso que permite una variedad de productos,  en Moquegua parece que albergo una colonia significativa por manifestación cultural, como su densidad demográfica.
La presencia Tiwanaku puede registrarse en los valles de Moquegua, Locumba, Sama, Caplina, Azapa, Camarones y hasta en el oasis de San Pedro de Atacama. Los materiales arqueológicos demuestran una interacción del altiplano y las poblaciones locales,  pero sin duda se observa la identidad local en los materiales arqueológicos, de esta manera podemos escudriñar una geopolítica de un estado colonizador, que incorpora a poblaciones con una diversidad cultural.

Las relaciones altiplano-costa han merecido acuciosos estudios de investigadores como quienes advirtieron vínculos en períodos tardíos sin embargo Elías Mujica y colaboradores (1983:99-100), señalan que las relaciones de intercambio y complementariedad funcionaran desde etapas anteriores a los Inkas incluso desde tiempos de Tiwanaku. También se plantea que la reciprocidad, la complementariedad y los avances intensivos en la agricultura como elementos que facilitaron la expansión y desarrollo de Tiwanaku a la periferia (Brownman: 1985-67), (Kolata: 1985:30-31). En ese sentido Tiwanaku sería como el elemento que innova con mecanismos sociales que asociados a su parafernalia religiosa y todo su componente cultural fueron los factores que permitieron su expansión y su desarrollo como una de las expresiones culturales más importantes y sólidas en los Andes.

En su Estadio Imperial es cuando Tiwanaku se transforma en ciudad, se consolida y complejiza construyendo monumentos religiosos. Como la Akapana, el Templete semi-subterráneo, Kalasasaya, Pumapunku, La Portada del Sol. Que  son expresiones de la peregrinación hacia estos centros y del fuerte contenido religioso y teocrático  y de la complejidad  de esta sociedad.
A través de la historia los pueblos fuertes y con hegemonía extraordinaria han sobrepasado sus fronteras y han dominado a otros algunas veces por la fuerza y su necesidad económica y otras veces por la razón de una superioridad cultural y política indiscutibles, es necesario que decir que la definición de Imperio no es meramente de conquista;

así por ejemplo podemos hablar del Imperio de Alejandro Magno a pesar que extendió la cultura griega a Oriente, pero no hubo lugar para la colonización que es la base de un imperio, de la misma forma no podríamos hablar de un imperio de Aníbal, de Gengis-Kan o de Napoleón. Los imperios han llevado a otros su cultura, su religión, su lengua y sus costumbres, asumiendo que solo por la fuerza se establecen apenas podríamos hablar de los imperios de Roma, España, Francia e Inglaterra.

            En su Estadio Imperial es cuando Tiwanaku se transforma en ciudad capital. Podemos fundamentar el sentido de Imperio Tiwanaku en lo siguiente”:

         La evidencia arqueológica que demuestra la presencia Tiwanaku en toda el área centro-sur andina.
         Una gran extensión de superficie, asegurando dispersión, variedad y abundancia de recursos agrícolas, ganaderos, mineros, existentes o en potencia.
         Una población bastante numerosa que revalorice su territorio y que forjen una identidad.
         Una fuerte homogeneidad étnica, cultural e ideológica, para lograr la unidad e integración de su población en un espacio tan extenso.
         Cierta autonomía, gracias a la variedad de recursos, gran potencial tecnológico, penetración económica e ideológica.

En su Estadio Imperial cuando Tiwanaku penetra en los valles occidentales, donde encuentra a poblaciones que vivían de la agricultura y dentro de un patrón aldeano. Debió ser la compleja ideología tiwanaquense, las innovaciones tecnológicas y económicas y sobretodo los aspectos culturales, la superestructura religiosa, los elementos que intervienen en la formación del Tiwanaku. Así, las poblaciones de agricultores de los valles costeros se anexaron a Tiwanaku que va a tener un carácter de “potencia” en los Andes, específicamente en el llamado Horizonte Medio, rol que comparte con WARI, que dominaba los Andes Centrales. Mientras en su capital Tiwanaku desarrollaba un urbanismo, en las colonias el patrón aldeano era prominente, en el Caplina se observan unidades domésticas dispuestas entorno a los campos de cultivo, todavía no se conocía la ciudad.

En todo momento nuestro trabajo se basó en las siguientes hipótesis:

 Que la presencia Tiwanaku en el valle del Caplina tenga filiación cultural con la    fase V altiplánica, o fase Expansiva o Estadio Imperial.
2º La presencia Tiwanaku en el valle del Caplina, arqueológicamente manifiesta ser una expresión local como resultado de la expansión tiwanaquense y de las interacciones culturales altiplánicas y locales.
3º Dar una cronología relativa a la presencia Tiwanaku en el valle del Caplina correspondiente a los siglos IX y X de nuestra Era, dentro del proceso de expansión señalado, guardando contemporaneidad con la presencia Tiwanaku en los valles vecino.
Templo de Kalasasaya en Tiwanaku (Bolivia)

El Complejo arquitectónico de Tiwanaku está a 20 kilómetros al sur del lago Titicaca. Centro urbano compuesto de edificios administrativos y religiosos que rodean plazas semihundidas y plataformas. Al centro de este complejo se encuentra el templo de Kalasasaya. Otras edificaciones son: el Templete Semisubterráneo, Keri Cala, Putuni, Laka Kollu; y las pirámides Akapana, Pumapunku y Wila Pukara, que eran residencia para la élite sacerdotal.
El centro ceremonial mide 126 m. de largo por 117 m. de ancho. En su interior existe un gran patio rectangular hundido al que se desciende por una escalinata labrada en una sola roca de seis peldaños; se ingresa a través de una puerta monolítica, en cuyo centro se encuentra la “Estela” o el "Monolito Ponce".


La Gran Integración Regional

            La presencia Tiwanaku en el Caplina, es el resultado de un proceso de integración que logró cohesionar la región, tiene las características para diseñar una región con variedad y diversidad geográfica, ecológica   para  lograr el modelo de complementariedad,  intercambio y  reciprocidad, pero es cierto que cada valle tuvo su particular forma de responder a este proceso y desarrollaron sus propias historias. Tiwanaku en su capital vivía en un complejo sistema de urbanismo, con centros ceremoniales que respondían a una clase teócrata, con una sociedad compleja por sus componentes y su diversidad, mientras en los valles costeros se encontraban pequeñas poblaciones de agricultores en condiciones precarias de vida material, en pequeñas aldeas, pero con un gran potencial productivo por la riqueza de sus valles.

El desarrollo aldeano genero la diversificación del trabajo como la textileria promoviendo la agricultura y la ganadería para obtener materia prima del algodón y las fibras de camelidos

La introducción de Tiwanaku debió aportar varios elementos innovadores a las poblaciones asimiladas, como el efecto de sus fundamentalismos, porque la evidencia arqueológica nos muestra una compleja parafernalia religiosa, donde la capital tiwanaquense tiene varios monumentos religiosos que en su momento fueron lugares que recibieron peregrinos de toda el área. TIWANAKU aporta con una innovación en la organización histórico-social en el área, integrando toda la región con el altiplano.
 
Diseños geométricos en Tiwanaku L. Girault          Diseños zoomorfos



Diseños antropomorfos


            Tiwanaku debió implantar sus patrones en la costa, estableciendo colonias cuyas poblaciones asimilaron su sistema, pues el llamado intercambio, reciprocidad va a transformar de su pasado autárquico, en una economía más compleja y dinámica, se establecen conexiones más rápidas y más eficientes entre poblaciones alejadas, así cada valle debió tener sus propias potencialidades y su particular implicancia dentro del proceso del TIWANAKU, esto debió elevar la productividad en los valles, impulsando el crecimiento demográfico, el valle del Caplina aumentó sus campos agrícolas como consecuencia de la presencia Tiwanaku. Es claro que esa expansión fue motivada por las necesidades de una urbe, la más grande de esta área andina.

La Complementariedad no solo es económica, también tiene una dimensión étnica, política e ideológica. La Complementariedad modeló relaciones reciprocas de intercambio, generando sistemas de movilidad y tránsito, estableciéndose relaciones entre los pueblos y permitiendo una economía basada en las potencialidades de cada ecología.

El Control de Pisos Ecológicos que plantea Murra, establece que las sociedades andinas supieron aprovechar diferentes nichos ecológicos para así tener una producción más compleja, los andes tiene una geografía de muchos contrastes que generó diversidad cultural.

En ese sentido los valles de la costa están dispuestos desde sus nacientes en la cordillera a casi 4,000 msnm (metros sobre nivel del mar), hasta su desembocadura en el mar, de esa forma los grupos étnicos se disponen en espacios ideales para el pastoreo de camélidos en la Puna, en valles interandinos donde es posible una óptima producción agraria con productos como la papa, la quinua, la coca, las maderas; valles medios donde el maíz es su principal exponente, además del ají, los frijoles, el algodón, los árboles frutales, así se instalan con patrones de asentamiento diseñados en función de su desarrollo económico.


 Kero de madera de la fase Omo- Moquegua
(Goldstein: 1998)




Arriba: Principales colonias Tiwanaku en los valles costeros


Quizá la poblacion Tiwanaku en el Caplina fue reducida en relación al contexto de las colonias tiwanaquense y dentro de la geopolítica de Tiwanaku,  pero parece que Tiwanaku en el Caplina no tuvo ingerencia y vínculos como otras . Asi Goldstein define tres momentos para la ocupación Tiwanaku en Moquegua, un primer momento cuando los primeros colonos se instalan en el valle, la fase Omo (Tiwanaku IV), la fase expansiva es el Tiwanaku V (fase Chen-Chen), y finalmente una cerámica que parece ser el epílogo de la influencia Tiwanaku en Moquegua y la introducción de elementos locales (fase Tumilaca), o Tiwanaku VI.

Estamos convencidos que la presencia Tiwanaku se da tardíamente en el Caplina, pues los materiales se relacionan con el Tiwanaku V. Comparativamente en la época Tiwanaku, el valle del Caplina, fue uno de los menos poblados, tal vez por la escasez del recurso hídrico sería el factor agravante y limitante que junto a la humedad y la configuración geográfica del Caplina, se obtendría una producción agrícola limitada. Además que el agua del Caplina es dura y es inútil para ciertos productos agrícolas, hay planteamientos que refieren que los asentamientos tiwanaquenses  estaban entorno a fuentes de agua, preferentemente agua dulce o escasa en sales.
Cuando Tiwanaku se introduce en valle del Caplina, este se encontraba poblado por grupos agroalfareros con asentamientos aldeanos, estas sociedades pre-Tiwanaku en el Caplina parece tuvieron identidades culturales e influencias microregionales, es probable que estas sociedades pre-Tiwanaku perdudaran en el tiempo paralelamente con los grupos asimilados a Tiwanaku por lo que el influjo tiwanaquense modificó la organización social, económica de estas sociedades. Mientras la sociedad se identificaba con Tiwanaku, las sociedades locales pre-Tiwanaku decaían inevitablemente dentro de un proceso de integración regional.

Cuando Tiwanaku llega al Caplina encuentra una población agroalfarera en “El Atajo”, quienes junto a las poblaciones de Miculla y la “Tocuco”, eran las primeras manifestaciones de un proceso aldeano. Hemos realizado exámenes comparativos de cerámica y observamos que la cerámica Tiwanaku del Caplina (Fase Magollo), presente avances tecnológicos con relación a la cerámica “El Atajo” o de la “ Tocuco” La expansión Tiwanaku en los valles costeños logró asimilar estos territorios, y gracias a la arqueología se ha podido determinar el carácter regional de este proceso y la consecuente integración de toda nuestra área (centro sur andina).
Punta de proyectil de Magollo.cvv

En Moquegua se establece la fase Chen-Chen, que significa la consolidación de Tiwanaku en ese valle como lo sería en Arica la Fase Cabuza aunque los materiales arqueológicos no guardan una estricta correlación, pues cada población tuvo su propia manera de responder a la influencia de Tiwanaku. En Tacna, específicamente en el valle del Caplina proponemos la FASE MAGOLLO, que define la presencia Tiwanaku en este valle, significa un momento de integración regional y de fuertes vínculos con el altiplano. Esta fase la definimos gracias a materiales arqueológicos que nos señalan el carácter local de estos, además de sus aspectos tecnológicos y simbólicos que evidencian este momento de la historia. Estos materiales tienen parentesco o rasgos físicos con el llamado estilo Tiwanaku V  local, como también con el estilo Cabuza, es decir expresiones muy locales Tiwanaku. En general los estudios anteriores sobre el Tiwanaku  en Tacna, sugieren tratarse de  una sociedad ubicada en las postrimerías Tiwanaku, nuestro aporte radica en establecer el sentido de esta, sus sistemas de relaciones entre ellos y los colonos Tiwanaku, en ese sentido Tiwanaku como expresión  colonizadora establece interacciones con poblaciones de otra identidad cultural que supieron reaccionar de diversa manera al influjo altiplánico, cuando Tiwanaku se expande era una sociedad con un complejo sistema urbanístico, mientras los valles costeros albergaban grupos de agricultores incipientes con asentamientos basados en aldeas.

Tiwanaku  debió influir con innovaciones así como el fundamentalismo de su religión que se insertó en la superestructura religiosa o el macrocosmos de estas sociedades  colonizadas.


Los límites de la presencia Tiwanaku en el valle del Caplina están dados, en su inicio cuando Tiwanaku se instala en el valle, teniendo la presencia de poblaciones aldeanas agroalfareras (como “El Atajo”, Miculla, etc.). El final de la presencia Tiwanaku se da cuando emergen grupos de carácter local y de estirpe costeña (Maytas, San Miguel, Pocoma, Gentilar), los que expresan vocación independentista, pues parece que estos grupos tuvieron un carácter de señoríos, estos continuaron los contactos con el altiplano donde también se da un proceso de desintegración del Tiwanaku. Aunque no están claras las razones de la declinación de Tiwanaku, este debió ser consecuencia de la agudización de sus contradicciones sociales y cuando las poblaciones de los valles van formando sus propias identidades, como también por la caducidad de la religión y la organización tiwanaquense.

Mientras Tiwanaku  se desarrollaba en el sur, en el norte del Perú  la sociedad Moche entraba en su momento de decadencia, similar a  el decaimiento de la Cultura Lima, los Andes centrales observaban  los finales de la cultura Nazca que parece que fue uno de los gérmenes para la formación de la cultura Wari,  se estima que Wari también recibió el influjo Tiwanaquense.
Es un desafío entender profundamente la presencia Tiwanaku en Tacna, es importante conocer las relaciones con los valles vecinos, el carácter de la presencia Tiwanaku con relación a las poblaciones asimiladas, así como también las relaciones con los valles vecinos, es una necesidad conocer la Ruta de Tiwanaku, pues debió ser un elemento de dinámica cultural muy valioso, pues el tránsito al altiplano estableció jornadas, puntos intermedios; además de establecer circuitos comerciales.

El impacto de la presencia Tiwanaku en el Caplina lo percibimos arqueológicamente con  materiales de la fase imperial del Tiwanaku,  pero sin duda esta cerámica es de fabricación local. Esto expresa  las identidades culturales interactuantes en este proceso o momento histórico pues en el contexto de un proceso de colonización  existe el problema de la identidad, esto se manifiesta a través de los materiales arqueológicos  que en el caso del valle del Caplina no tiene el acabado, la cantidad y variedad  de otras colonias, tal vez la producción de este valle, sus recursos, no fueron los óptimos  para  su producción.  Este valle siempre padeció los problemas hídricos de tal forma que su agricultura fue limitada, esto condicionó el desarrollo de esta sociedad con contradicciones que no permitieron un crecimiento demográfico, ni una economía sostenida.

Es claro que Tiwanaku en su expansión se instala en los valles de la vertiente del océano Pacifico en la llamada Area Centro Sur Andina que son oasis en medio del desierto pero que son bondadosos por la riqueza de su producción y su potencialidad y por sus microclimas que definen una producción especializada, esta expansión  debió agilizar la movilidad y contactos entre las poblaciones de los valles costeros, valles serranos, las yungas de la actual Bolivia, la actual Bolivia específicamente la zona oeste del lago Titicaca fue la capital de este imperio, mientras en los andes centrales este rol lo ostentaba  Wari, que define su hegemonía y solo se limita a tener un enclave en el cerro Baúl de Moquegua.

La expansión Tiwanaku es la demostración de un proceso de aprovechamiento racional de la diversidad ecológica, geográfica, étnica, en toda esta área cultural denominada Área Centro sur Andina, esta sociedad que emerge en el altiplano de la actual Bolivia, zona limitada para la producción agrícola, se instala en los valles de la vertiente del Pacifico, que son oasis en medio del desierto, como también en las Yungas orientales de Bolivia que son zonas tropicales. Las poblaciones de los valles occidentales, la población costeña introduce muchos elementos para la economía del imperio, además de los productos marinos, estos valles son ricos por la producción de entonces y por su potencial, parece que el modelo de expansión Tiwanaku prefirió la agricultura, pues en la zona permanecieron grupos como los Changos, Camanchacos o Colis, de fuerte raigambre costeña que permanecieron con sus propias identidades y no fueron asimilados al Tiwanaku.

El proceso Tiwanaku es una demostración de un control de pisos ecológicos y que los mecanismos sociales y modalidades sociopolíticas  mucho antes ya se desarrollaban. Y que hoy dia observamos en la religiosidad del pueblo andino la  Impronta Tiwanaku, un desarrollo cultural basado en lo religioso, y este permanece como un componente principal en la cosmovisión de esta población. Se dice que en tiempos Inkas  el Inka Pachacutec como una de sus reformas ordeno cambiar la religión a todo el imperio, siendo reemplazado el Dios Sol, un Dios muy antiguo un Dios Panandino  relacionado con el proceso de la agricultura, por el Dios Wiracocha, el supremo hacedor del universo, ese el Dios que aparece en la portada del Sol, el altiplano parece fue y es el motor de la cultura andina, y  tiene gravitación en la génesis de su cultura.

Fotografías del libro de Max Uhle, cerámica Tiwanaku de Tacna


Los contactos con el altiplano y la cuenca del Titicaca se fueron intensificando, al igual que otras actividades productivas de corte local y regional . En Tacna, el proceso es evidente a partir de la llegada de colonos del entonces floreciente Estado Tiwanaku, quienes ocupan selectivamente espacios productivos en los sectores medios de los valles de Locumba (sitios arqueológicos: Alto El Cairo, Ticapampa, Guaylata, Conostoco, San Antonio), Sama (Sama la Antigua) y Caplina (Magollo, Para y Calientes-Tocuco).

Tiwanaku, introduce en la agricultura, ganadería, ideología, tecnología, cerámica, textilería y en los patrones de asentamiento.  Cultivaron con intensidad el maiz, aji, zapallo y otros; cuyos excedentes eran trasladados en grandes caravanas de llamas hasta la populosa urbe y capital del Estado Tiwanaku. Estratégicamente construyen sus casas en sitios elevados, junto a sus espacios productivos, cerca de las confluencias de ríos y de tierras de alta calidad productiva. La hegemonía cultural e ideológica de Tiwanaku frente a sus colonias y dominios periféricos, motivó indirectamente el reforzamiento étnico local y el origen posterior de identidades con características económicas y culturales muy singulares, totalmente opuestas al poder central Tiwanaku.[7]
Es posible que durante la época Tiwanaku, gracias al intenso desplazamiento entre la costa y el altiplano, se hayan definido las primeras rutas o vías estables de intercomunicación regional.


Aspectos Geográficos

            Los sectores de Magollo y Para (parte de media del valle del Caplina) se encuentran a una altitud promedio de 480 metros sobre el nivel del mar, la configuración de estos terrenos es una pampa formada entre los cerros Caramolle (1.100 m.s.n.m.) y los cerros Molles y Chastudal (400 y 600 m.s.n.m. respectivamente), estos terrenos se asientan sobre depósitos aluviales, producto de la acción erosiva, originando depósitos riolíticos. La mencionada pampa se asienta sobre materiales de la Formación Huaylillas (Jaén y Ortiz: 1963).

Caplina es un vocablo Aymara que significa “el que nunca llegará al mar”. Las tierras de este valle son buenas para cultivos intensivos pero bajo riego permanente. En la actualidad hay una intensiva actividad agropecuaria con cultivos de maíz (zea mais), ají (capsicum sp), zapallo (cucurbita sp), que son de origen prehispánico; además de frutales, olivares, cipreses, eucaliptos y una moderada crianza de ganado vacuno, ovino y porcino.


Icono Tiwanaku de la puerta del Sol

           
Tiwanaku consolido las relaciones y comunicaciones costa-altiplano, La ganadería logro mejorar la dieta, mejor posibilidad de materias primas tener animales para transportar productos, desarrollar rutas, jornadas y consolidar el intercambio, la reciprocidad y la complementariedad.

El valle tiene un promedio de 4 km de ancho, agregándose unos 10 km más en las pampas de Magollo, que es donde las aguas del Caplina fallecen, luego se prolonga un cono deyectivo ensanchándose más hacia abajo, hasta llegar al mar, adoptando una gran forma triangular. En la actualidad la agricultura del valle es irrigada por las escasas aguas del Caplina y el moderno canal Uchusuma; así como las zonas de La Yarada y Los Palos que cuenta una irrigación con aguas de subsuelo.

El río Caplina se origina en los deshielos de la cordillera del Barroso (5,742 m.s.n.m.) el que presenta glaciales que luego se convierten en bofedales y lagunas de regular dimensión.
El río propiamente tal nace en la unión de las quebradas de Piscullane y Chillavane, desplazándose posteriormente en sentido nor-oeste y sur-oeste en su extensión de 109 km. El agua del Caplina es abundante en sales, sulfatos, posee un pH alto, es de sabor salobre y de moderada conductividad eléctrica. A tales aguas los especialistas denominan “duras” y son favorables para el cultivo de ají, pepinillos, maíz, zapallos y calabazas.

Pertenece a la región Yunga con un clima caluroso en las estaciones de verano y templado y húmedo en invierno. Es propio de esta estación las precipitaciones pluviales de una nutrida garúa y la presencia de la denominada camanchaca o neblina que humedece el medio ambiente.

 Tacna cuenta con tres cuencas hidrográficas siendo una de ellas la CH del río Caplina, cuyas aguas no llegan a desembocar en el océano pacífico, y se alimenta de los drenajes del Uchusuma y Palca. La flora y fauna silvestre está representada por especies ribereñas y de las zonas semidesérticas. En lás épocas de lluvia aparecen las lomas que cubren gran parte de sus terrenos desérticos ubicados en las pampas de Sama y la cadena montañosa costera entre Sama e Ilo.  La geología está representada por los afloramientos de rocas antiguas denominadas gneis que se ubican por debajo de la formación Huaylillas, ubicados en ambos flancos de la quebrada Huacano Grande a la altura del cerro Machani con una orientación de NW – SE.
El terreno se caracteriza por ser una planicie, de leve declive, a una altura de   msnm, tiene las características de los terrenos eriazos que hay en el valle del Caplina en el desierto costero.

Casi toda la superficie presenta un nivel de arcilla fina sedimentaria y compacta cubierta por una delgada capa de arena suelta y cantos rodados dispersos, producto del acarreo fluvial formada por depósitos inferiores de grava y arena del cuaternario.
El valle del Caplina no tiene curso natural debido a que el cauce del rio Caplina ha sido canalizado por una irrigación moderna para zonas agrícolas del valle.
Relieve
Los sectores de Magollo y Para (parte de media del valle del Caplina) se encuentran a una altitud promedio de 480 metros sobre el nivel del mar, la configuración de estos terrenos es una pampa formada entre los cerros Caramolle (1.100 m.s.n.m.) y los cerros Molles y Chastudal (400 y 600 m.s.n.m. respectivamente), estos terrenos se asientan sobre depósitos aluviales, producto de la acción erosiva, originando depósitos riolíticos. La mencionada pampa se asienta sobre materiales de la Formación Huaylillas (Jaén y Ortiz: 1963)

Clima
El clima de esta zona se caracteriza por ser cálido y desértico. El valle del Caplina manifiesta en los meses de invierno una fuerte humedad. Las precipitaciones pluviales se reducen a menos de 150 mm. al año (O.N.E.R.N: 1976) (Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales), la humedad y las neblinas que se observan entre los meses de junio y agosto cubren las planicies entre los valles del Caplina y Sama, originando una vegetación temporal llamada Lomas, siendo este un ecosistema que aporte una variedad de recursos. La temperatura promedio en los meses de verano es de 24 grados C; pudiendo llegar hasta los 30 grados C. Los meses de julio y agosto son los más fríos, registrándose temperaturas promedio de 12 grados C.

Estratigrafía
La estratigrafía del terreno se basa en una gran capa de cantos rodados producto de la gran erosión fluvial de la zona y por la matriz geológica deleznable de la Formación Huaylillas. en la parte media del valle del Caplina que está a 600 metros sobre el nivel del mar; la acción erosiva del río Caplina ha dado origen a depósitos riolíticos en las pampas, la cual se asienta sobre depósitos de la formación Huaylillas, la erosión fluvial dio origen a quebradas configurando su topografía característica. El primitivo nivel del río Caplina se encuentra dado por la cota de las pampas del Alto de la Alianza (770 msnm), es decir, la erosión dio una diferencia de 210 metros, con relación al nivel actual y con un promedio de ancho de 4 km, que luego se ensancha unos 10 km en la parte media y finalmente se forma un cono deyectivo de unos 40 km para llegar al océano.

En esta zona predomina la Formación Geológica Huaylillas que se trata de materiales muy deleznables de fácil erosión por ello que el valle del Caplina se ensancha mucho más que los otros valles, en su recorrido atraviesa quebradas las que son vía natural.

Recurso  hídrico

El agua del Caplina es abundante en sales, sulfatos, posee un pH alto, es de sabor salobre y de moderada conductividad eléctrica. A tales aguas los especialistas denominan “duras” y son favorables para el cultivo de ají, pepinillos, maíz, zapallos y calabazas.
Es la principal carencia, es una cuenca en franco proceso de desertificación, sin embargo en los meses de verano suelen darse “avenidas” de agua que inundan con “huaycos” los valles, sin embargo esta cuenca se alimenta de nevados, bofedales, ríos, quebradas. Los cursos principales de la zona de estudio lo constituyen los ríos Caplina y el canal Uchusuma (canal artificial moderno), siendo los únicos que en el curso de todo el año conducen determinado volumen de agua; como sistema secundario se tiene un conjunto de quebradas situadas a ambos lados del valle, siendo las principales las de Palca y Vilavilani.

El río Caplina, se origina de los deshielos de la cordillera del Barroso, a 5,742 msnm; cordillera que presenta extensos glaciales cuyas aguas han dado origen a lagunas que la circundan. (ONERN: 1976).

Recurso  Forestal
Es muy escasa, es una de las zonas más áridas del planeta  sin embargo hay proyectos de reforestación en base a aguas residuales que es una alternativa forestal, cerco ecológico con proyección en uso como madera. En donde actualmente se tiene una actividad agropecuaria con cultivos intensivos de maíz (zea mais), ají (capsicum sp), Zapallo (cucúrbita sp), y variedad de calabazas, alfalfa, olivares, frutales; además de árboles como el molle (lithra molle gay), Chucas (bacharis sp), gramas (triticum epin).
La zona de estudio se denomina Desierto Sub Tropical, el cual puede tener una altitud promedio entre los 50 - 1,500 msnm. En la actualidad en este valle existe una cantidad moderada de crianza de ganado vacuno, ovino, porcino, el cuy (cavia porcellus) todavía es parte de la dieta popular y su consumo se mantiene desde tiempos prehispánicos.
  
Zapallos y otras cucurbitceas se producen en los valles de Tacna.


…Los pueblos del desierto a pesar de sus condicionantes, supieron adaptarse y aprovechar la diversidad ecológica de la región…(cvv)

Diseños Tiwanaku en Chile (Uribe)

 Vaso Kero Tiwanaku (Museo Arqueologico San Miguel de Azapa.Chile)


Formas de cerámica Tiwanaku de Moquegua fuente M. Uribe


El patrón de asentamiento Tiwanaku  en  Tacna

El patrón de asentamiento no solo se define por los aspectos arquitectónicos, sino los aspectos ambientales, productivos, sociales que constituyen la base de la economía y participan en el desarrollo de sus relaciones productivas y sociales; así en la costa  se asientan  poblaciones de pescadores-recolectores; la puna es el medio de cazadores y posteriormente de pastores. Cuando se va experimentando la agricultura se orienta el asentamiento a los valles.
Por lo que es necesario tomar no solo en cuenta la arquitectura, pues las técnicas arquitectónicas eran muy sencillas en comparación  con pirámides o monumentos de otras áreas andinas.
El asentamiento tiene un significativo valor en el proceso de investigación arqueológica; K.C. Chang lo describe asi:

        “Podemos considerar el asentamiento como una unidad arqueológica, analítica e históricamente significativa, sobre cuya base se realizan los análisis y comparaciones de las culturas prehistoricas y las historias culturales. Esta unidad se encuentra en un “estado Estacionario” y ocupa un área significativa, extendiéndose también en un micro tiempo significativo.  Existe una diferencia esencial y muy importante entre el estado estacionario arqueológico y el sociológico. Este último es una abstracción, un modelo estructural formulado como método analítico; el primero por el contrario, es el reflejo directo de una entidad empírica, también los arqueólogos construyen modelos, a los que yo llamo estructuras arqueológicas y discutiré más adelante. Es evidente que la delimitación del asentamiento es un requisito para la construcción del modelo arqueológico que lo acompaña.” (Chang:1983:50)

El patrón de asentamiento es la expresión de la vida económica de una sociedad, por las relaciones con el medio ambiente, con sus semejantes y con otras sociedades. Los cambios históricos están regidos por sus propios mecanismos de movimiento y cambio, por la forma como se relaciona con la naturaleza, con la sociedad y con el pensamiento, como programa su producción, lo cual ocasiona contradicciones internas que generan saltos cualitativos que desarrollan una nueva formación.

Staino y Canziani en su trabajo “Los Origenes de la Ciudad”, establecen:
       El modelo de asentamiento es, por lo expuesto justamente percibible como la expresión física del modo de producción de una particular sociedad, así como las relaciones de producción corresponden a la expresión jurídica, o la mitología, en las sociedades antiguas corresponde a la expresión ideológica. De los hallazgos arqueológicos de antiguos asentamientos es posible remontarse a la forma de vida de los habitantes, justamente porque en estos asentamientos se refleja inmediatamente el modo en que, en la producción material los individuos están en relación entre si.”  (Staino y Canziani. 1985:96)
Vasos Tiwanaku de Tacna
Foto Max Uhle



En el valle del Caplina los sitios arqueológicos con filiación Tiwanaku  están ubicados en la parte media del valle;  esta zona del valle se va ensanchando para formar un cono deyectivo hacia el océano  Pacifico.
La presencia tiwanaku en los valles occidentales manifiesta una orientación a los asentamientos en zonas relacionadas con la agricultura, es decir campos agrícolas, fuentes de agua, para poder aprovechar la potencialidad de la agricultura de la costa, para ser intercambiados con la producción del altiplano.
En su capital, Tiwanaku establece un patrón de asentamiento relacionado con campos agrícolas:
                           La mayoría de los asentamientos satélites de tiwanaku de este tipo, tales como Wancani, Mocachi y otros, están situados a lo largo de las riberas sur y este del lago. Sin embargo, hay evidencias de sitios intrusivos Tiwanaku en la cuenca norteña del Titicaca, también cerca de Puno y en la isla Estévez. Además cerámicas tiwanacotas fechadas a las etapas III a V se ha documentado en un área amplia del altiplano peruano en el área de Puno, el cual probablemente no por coincidencia, abarca una amplia zona de campos fósiles de camellones drenados. Este patrón de asentamiento distintivo, cuando se sopesa contra nuestros conocimientos de la zona rural de la pampa de Koani, fuertemente implica una unidad regional política de la cuenca del Titicaca, impuesta por Tiwanaku  y dirigida hacia la expansión de ese Estado.”  (Kolata :1985:32)

Tiwanaku en su expansión establece colonias lejos de su área nuclear, siendo característico en su política la explotación de terrenos atractivos para la producción y no la obtención de grandes territorios.
Con relación a los aspectos arquitectónicos de los asentamientos Tiwanaku en la periferia, no hay mucha información a excepción de los trabajos de Goldstein en Moquegua donde se indica que las viviendas Tiwanaku de la zona de Omo tienen una disposición rectangular, las cuales tienen paredes de “quincha” (cañas y palos cubiertos de barro). Algo similar se observa en los asentamientos Tiwanaku en el valle de Azapa (Arica), en el sitio AZ-29 se caracteriza por tener construcciones de caña, los recintos tienen diversos tamaños y son internamente sectorizados (Muñoz:73-75)

            En el valle del Caplina, las investigaciones realizadas por H. Trimborn en 1972, establecen que en el período Intermedio Tardío las poblaciones del valle presentaban aldeas en terrazas como lo demuestran los sitios de Tocuco, Challatita y Lluta en la parte alta del valle. Estando en la parte medio del valles los asentamientos Tiwanaku parece que aprovecharon selectivamente los espacios, al mismo tiempo, en tanto se ubicaron próximos a los drenajes, debieron utilizar muy racionalmente los recursos hídricos.

Vaso Tiwanaku del valle del Caplina. De la fase expansiva. Foto cvv

La disposición de los asentamientos Tiwanaku en el valle del Caplina se manifiestan en pequeñas poblaciones de agricultores en torno a los campos de ese uso, descubriéndose una directa vinculación entre los asentamientos y la producción.
Los sitios Tiwanaku ubicados en la zona de Magollo manifiestan características domésticas asociadas a campos de cultivo y canales de regadío. Estos sitios demuestran contextos domésticos por la presencia de batanes, piedras de molienda, cerámica utilitaria, la misma no presenta engobe o fue aplicado muy diluido y sus formas denotan funciones domésticas o utilitarias. Otros sitios adquieren funcionalidad complementaria a los asentamientos base, como los cementerios.

Considerando que antes de la presencia Tiwanaku en el valle del Caplina, ya existía una población en el extremo de Magollo, que desarrollaba alfarería y agricultura y parece vinculada a un proceso Formativo y tomando en cuenta el panorama regional del proceso Formativo así podemos articular la secuencia histórico-cultural del Caplina.
Específicamente el sitio “El Atajo”, que tiene un fechado de 580 d.C., es un sitio en el final de Magollo, esta población fabricaba cerámica y vivía de la agricultura, es una inmensa pampa donde se observan varios sectores funcionales como unidades domésticas, fogones, áreas de actividad alfarera, geoglifos; este sería el antecedente aldeano del Caplina y esta población debió recibir los primeros influjos del Tiwanaku y debió asimilarse al tiwanaku y ser el elemento local imprescindible que modela este proceso cultural y que dio la particularidad de la presencia Tiwanaku.

Vaso Kero Tiwanaku (Museo arqueológico San Miguel de Azapa-Chile)

Es necesario decir que cuando declina la presencia Tiwanaku en los valles occidentales, sus asentamientos fueron reutilizados por las poblaciones de los Desarrollos Locales Tardíos. En Azapa existen 24 sitios Tiwanaku reutilizados (Rivera: 1975), algo similar ocurre en Tumilaca, Moquegua (Bawden: 1990:110).

Los sitios Tiwanaku en el valle del Caplina evidencian una clara preocupación por los grupos San Miguel, Gentilar, etc. En el período post-Tiwanaku se realiza un poblamiento intensivo y extensivo en todo el valle, diferenciándose de ese modo de la presencia Tiwanaku que restringió sus asentamientos en la parte medio y final del valle.
Podemos mencionar a los sitios con evidencia Tiwanaku:
El sitio Copare 4, el que tiene un cementerio y una zona agrícola. El sitio Magollo 2, es un sitio de características domésticas que presenta estructuras rectangulares de piedra, en su superficie hay batanes, cerámica utilitaria, piedras de molienda, piedras de uso agrícola, en todo el sitio hay una gran recurrencia de materiales cerámicos de filiación con el Tiwanaku V.
Diseño Tiwanaku V.(jgb)

El sitio Para 1, es un cementerio muy disturbado donde hay (en su superficie) fragmentos de cerámica Tiwanaku, restos vegetales, madera. En este sitio encontramos cerámica  decorada sin duda emparentada con Tiwanaku V, así como un kero de madera con aplicación burilada con diseño Tiwanaku.

El sitio Cerro de Para 2, es un cementerio con dos concentraciones de tumbas de las minas características que el sitio Cerro de Para 1, ambos se separan entre si por mil metros de distancia y están vinculadas a las zonas de Magollo y Para. En su conjunto ambos cementerios tienen aproximadamente 2 mil tumbas. En estos cementerios se encuentran cráneos con deformación craneana, restos de zapallos, maíz, esteras, conchas de mariscos, espinas de pescado, hueso de camélidos, fibras textiles; las tumbas son de forma subterránea y circular o tumbas “cisto”.

En ese sentido los valles de la costa están dispuestos desde sus nacientes en la cordillera a casi 4,000 msnm (metros sobre nivel del mar), hasta su desembocadura en el mar, de esa forma los grupos étnicos se disponen en espacios ideales para el pastoreo de camélidos en la Puna, en valles interandinos donde es posible una óptima producción agraria con productos como la papa, la quinua, la coca, las maderas; valles medios donde el maíz es su principal exponente, además del ají, los frijoles, el algodón, los árboles frutales, así se instalan con patrones de asentamiento diseñados en función de su desarrollo económico.



La Fase Magollo

            La proposición de una fase arqueológica suele a veces ser una abstracción por una inadecuada metodología o por lo poco significativo de la propuesta. Empero, una fase arqueológica debe ser una “unidad arqueológicamente reconocible” o una “unidad socialmente significativa”, de tal forma que en el continuo histórico la diferenciación en fase es inevitable y necesaria, por ser ella la representación de un hecho social. Una fase debe ser inteligible en términos de materiales arqueológicos, así como en el espacio y en el tiempo.

En los inicios de la Era Cristiana, el poblamiento del valle se consolida, parece que su población se desarrollaba con una cierta autonomía, mientras en la zona del altiplano se desarrollaba Tiwanaku el que inicia su expansión aproximadamente en el siglo IX, las actividades agrícolas se potenciarían significativamente, debido al influjo de interacciones económico-culturales entre el altiplano y la costa; así Tiwanaku en su expansión establece colonias o influencias en lugares alejados de su capital, el valle del Caplina participó de este proceso. Tiwanaku  se manifiesta como un proceso de integración regional afianzo la territorialidad en estos espacios que la arqueología llama Area centro sur andina, es necesario señalar que Tiwanaku en su expansión implanta una presencia más que nada Cultural, así lo demuestra las evidencias en toda el área.

 Los límites culturales, temporales y especiales de la fase MAGOLLO, se los ubica en el proceso de expansión de Tiwanaku, que ocurre alrededor del siglo IX d.C., asimilando las poblaciones de los valles los estímulos de las colonias Tiwanaku. Tal aculturación permitió un desarrollo tecnológico, la integración de esas poblaciones y sus territorios al estado Tiwanaku. Cuando Tiwanaku llega al valle del Caplina encuentra una población agroalfarera, por lo cual Tiwanaku en su expansión debió consolidar el desarrollo de la agricultura y fortalecer los contactos entre el valle y el altiplano y consecuentemente establecer relaciones culturales. Los límites de la fase Magollo están dados por el proceso formativo representado en el Caplina por las poblaciones de “El Atajo” y “Tocuco” como antecedentes, y por los grupos post-Tiwanaku en su epílogo. Mientras en Tacna se desarrollaba la fase Magollo, en Moquegua la fase Chen-Chen y en Arica la fase Cabusa. Nuestra propuesta significa un momento dentro del proceso histórico de Tacna, el cual está definido por la interacción cultural, económica y política entre la población local y la expansión de una población foránea con carácter hegemónico, pues imponen nuevos elementos que arqueológicamente los observamos y fueron asimilados y representados simbólicamente con materiales arqueológicos de origen local.


La cerámica Tiwanaku en el valle del Caplina

La cerámica es muy usada en la reconstrucción arqueológica por su buena conservación y por su variedad, además por ser un buen indicador cronológico y cultural. Con la finalidad de aproximarnos al proceso histórico de la población Tiwanaku del valle del Caplina y poder entender sus relaciones culturales.

En el valle del Caplina la cerámica con filiación Tiwanaku fue descrita por Max Uhle en 1919. Posteriormente son varios investigadores que efectuaron estudios en la periferie tiwanaquense, como Percy Dauelsberg, Mario Rivera, Guillermo Focacci e Iván Muñoz, estudiosos de la arqueología del norte chileno, quienes en general coinciden asegurando que las expresiones Tiwanaku en Arica son consecuencia de procesos de intensificación de las relaciones altiplano-costa, produciéndose encuentros entre Tiwanaku (altiplano) y las poblaciones locales. El planteamiento genérico formula que existe una cerámica denominada “Loreto Viejo” que es de origen altiplánico, otra muy local denominada “Cabuza”.

En el valle de Moquegua P. Goldstein ha definido tres tipos de cerámica vinculada a Tiwanaku, Goldstein plantea que los primeros colonos tiwanaquenses dejaron una cerámica de origen altiplánico y vinculada con la fase clásica de Tiwanaku, luego una cerámica emparentada con el Tiwanaku decadente o Imperial y finalmente una cerámica que sería la transición entre el colapso del Tiwanaku y el desarrollo de los grupos post-Tiwanaku

Jarra sitio Magollo, valle Caplina.
            En el valle del Caplina la presencia Tiwanaku muestra una cerámica de evidente filiación con la fase V del altiplano o también llamada expansiva o imperial. Que en el valle de Moquegua la llaman fase Chen Chen, además en el Caplina se observa cerámica local con rasgos del estilo Cabusa de Arica, es decir la cerámica Tiwanaku del Caplina engloba formas, diseños, que se repiten en otros valles, esto sugiere que esta población recibía el influjo cultural del altiplano como de sus valles vecinos, parece que tiwanaku debió conjugarse con las poblaciones para establecer su hegemonía, parece que la expansión Tiwanaku en los valles occidentales obedeció a similares patrones políticos y económicos; cada valle tenía sus identidades culturales, por lo que cada valle mantenía sus particularidades. Es decir una forma de responder al influjo tiwanaquense, por ejemplo Moquegua parece haber crecido demográficamente, y fue una colonia importante para la geopolítica y la economía Tiwanaku, este valle presenta evidencias muy singulares y representativas, como materiales importados de la capital, la construcción de templos  significa la presencia y adoctrinamiento de esta población por personajes designados por la religiosidad tiwanaquense, que como ya señalamos fue el principal factor de su influjo o de su carácter como sociedad .

 los materiales arqueológicos en el Caplina (valle de la ciudad de Tacna), proponen como una colonia tiwanaquense  con atributos muy locales, sin el arte de la capital, es claro que fue una sociedad que vivía en permanente contradicción con el medio ambiente, este valle es un pequeño oasis en el desierto y con una descarga de agua muy limitada,  y con una configuración del valle tan amplio que dificulta controlar las aguas que venían , además que por sus suelos y drenajes se facilita la producción de especies como calabazas, ajíes, maíz, muy limitado, con esos antecedentes esta sociedad produjo una cerámica muy burda, un Tiwanaku muy local , descuidado en el acabado, y se observa materiales es decir una expresión muy local que tal vez se aleje de vínculos políticos con la capital, así como en Arica, Tacna, Ilo  pueda significar un estilo muy local, sin la ingerencia cultural ni política Tiwanaku.


Contexto Tiwanaku -Tacna? valle del Caplina

            La cerámica Tiwanaku (altiplano) es de componentes seleccionados como arena muy fina, una textura muy uniforme y su paste es más homogénea, con una cocción más controlada, y no requiere de inclusiones como antiplástico como arena, mica o cuarzo (Girault: 1900:119-115).

La pasta de cerámica Tiwanaku del Caplina tiene cuarzo, arena y no es homogénea. La distribución de sus granos es uniforme, la fractura es irregular y su cocción en general es oxidante con algún descuido, no tiene muchas inclusiones.


La cerámica Tiwanaku en el valle del Caplina introduce innovaciones tecnológicas de su antecedente Formativo (El Atajo) que fueron consecuencia de un nuevo orden político, social y una dinámica cultural con un fuerte contenido ideológico

El engobe suele ser de color rojo o rojo granate, este parece haberse aplicado muy diluido. La cerámica utilitaria no presenta engobe y son básicamente ollas y cántaros de gran tamaño, sus paredes son gruesas y sus formas y acabados son burdos.
Podemos decir que no existe uniformidad en sus aspectos tecnológicos y artísticos en la cerámica Tiwanaku del Caplina. Es categórico, sin embargo, que se trata de una cerámica local. En observaciones microscópicas hemos podido apreciar que se usaron una variedad de arcillas, pero siempre dentro de un patrón estilístico.

Formas de cerámica Tiwanaku en Arica fuente: Espoueys y colaboradores (1995b); Uribe y Agüero (2001).

Dibujo de Guaman Poma de Ayala, llamado el cronista indio, destaca por desarrollar sus crónicas mediante dibujos alegóricos donde grafica la vida en el antiguo Perú, plasma las costumbres, los personajes del poder, los conflictos entre españoles, indios, criollos, etc. En esta figura se relaciona a la agricultura como la principal actividad económica en tiempos prehispánicos


Dibujo ceramica Tiwanaku V, valle Caplina (PCAT-INC)

Los cambios tecnológicos podrían ser indicadores correlativos de cambio histórico, pues la cerámica Tiwanaku del Caplina, presenta variedad en cuanto a cocción, pasta, acabado; siendo fruto de una sociedad en contradicciones (productivas, por la intervención de nuevos elementos culturales, sociales, políticos). Con todo la cerámica Tiwanaku del Caplina es una expresión de la influencia Tiwanaku como estado colonizador, la presencia Tiwanaku en el valle del Caplina genera una serie de interacciones simbólicas y materiales, siendo resultado de estas una cerámica Tiwanaku-local.

Piezas de cerámica y  madera Tiwanaku en Tacna, Fotografías del libro de Max Uhle

Comparativamente podemos decir que la cerámica Tiwanaku del Caplina en relación a la del altiplano, que esta última es más fina, tiene una textura más uniforme, Louis Girault en su trabajo acerca de la “Cerámica del Templete semi-subterráneo de Tiwanaku”,  informa que en su análisis una variedad en el comportamiento de la tecnología, donde se encuentra entre los elementos o componentes mica y cuarzo; la textura de las pastas suele ser mediana, burda, fina, muy burda y finísima; la cocción es oxidante, oxidación imperfecta (Girault: 1990: 119-155).



   

Cerámica Tiwanaku de la zona de Magollo- Tacna

La variedad tecnológica, material se debió a la inexistencia de fábricas de cerámica, fueron muchos artesanos, los que debieron usar una variedad de arcillas, pero si trabajaban dentro de un marco cultural o patrón cultural, además como consecuencia de los sistemas de interacción y de movilidad de estas sociedades en un contexto regional que este proceso histórico dentro del cual están inmersos. En base a la información recolectada por el  Proyecto de  Catastro Arqueológico de Tacna, pudimos organizar una tipología para la muestra, de esa manera se presentan diversos tipos que son correspondientes a la cerámica Tiwanaku  Imperial  o Decadente que corresponde al epilogo de Tiwanaku.
Diseño del puma típico de la iconografía Tiwanaku

Jarra Tiwanaku-Tacna, valle Caplina

TIPO I VASOS
Este tipo es el más característico de la cerámica Tiwanaku, a los que usualmente se llaman “keros”, se trata de vasos de lados evertidos cuya base denota diámetro más pequeño que la boca. Ostentan en su superficie exterior un engobe rojo o roja granate. Las decoraciones son aplicadas en negro sobre rojo, ocasionalmente en con blanco y marrón. Exhiben una superficie exterior lisa y pulida. La superficie interior tiene engobe solo en el borde y en el resto se observa un tratamiento de un restregado horizontal.
Exhiben diseños geométricos de bandas horizontales y verticales, motivos escalonados. La paste es fina o regularmente fina, compacta, de color naranja rojo; tiene arena de granos gruesos; tiene como desgrasante granos finos de cuarzo, el engobe parece que fue aplicado muy diluido, la cocción es oxidante aunque no muy buen controlada.

TIPO II TAZONES

            Tipo muy similar a los vasos, pero parece difieren en el uso, pues los tazones además de servir para beber líquidos sirvió para la ingesta de alimentos, al igual que los vasos, los tazones tienen un diámetro de su base es menor que el diámetro de la boca, pero la altura de sus lados es inferior al de los vasos. Estos tazones tienen engobe rojo o rojo granate, con motivos geométricos escalonados, círculos dibujos en paneles, motivos zoomorfos. En general el tratamiento, acabado manufactura, materia prima es similar a la de los vasos.
Formas de Keros (dibujo de L. Giroult)


Cerámica Tiwanaku V de la zona de Para (foto M. Uhle)


TIPO III JARRAS
Este tipo se halla conformado por jarras decoradas, las cuales son globulares. Muestran un asa que empieza en el cuerpo y termina antes del cuello, presentan una base plana. Su superficie exterior es pulida y con engobe, que suele tener diseños geométricos. Este tipo al igual que los vasos y los tazones presentan las mismas características en cuanto a tratamiento, acabado, manufactura, materia prima; como en su pasta.

TIPO IV OLLAS Y CANTAROS
Las ollas y cántaros constituyen un tipo caracterizado por ser cerámica utilitaria, pues siempre se les ubica en contextos domésticos, son de forma globular, sus dimensiones están relacionadas con su función. Los ejemplares de este tipo se encuentran muy erosionados por la falta de engobe. Su pasta es muy porosa, gruesa, con arena y cuarzo como desgrasante. la distribución de la pasta es homogénea, su fractura es irregular, el tratamiento es descuidado. La superficie exterior posee un restregado y/o bruñido horizontal. La superficie interior tiene un restregado irregular. Los cántaros poseen unas “falsas asas” que son unos protúberos que se proyectan en el cuello. Las paredes de esta cerámica son más gruesas que la de otros tipos. Tienen cocción oxidante, aunque no muy bien controlada. La pasta suele ser de color naranja-marrón y marrón. Debieron ser usadas en la elaboración y almacenaje de alimentos y líquidos.







                    Jarra Tiwanaku -Tacna,
Valle del Caplina



Presencia Tiwanaku en el valle de Locumba


En los Valles de Tacna (Caplina, Sama y  Locumba), se ubican en sitios estratégicos, para el control del agua, explotación de tierras altamente productivas y aprovechamiento agua de cuencas de diferente calidad de aguas.
En la cuenca de Locumba (Valle vecino del Osmore en Moquegua) sucede algo importante. Tiwanaku aprovechan valles con agua dulce y salubre.  Vale decir, se ubican entre la confluencia de dos ríos, como en San Antonio (confluencia de los ríos Salado-agua salubre y cinto agua dulce), o en terrazas frente a las confluencias, como en el caso de “Alto el Cairo” en Mirave (confluencia de los ríos Curibaya-agua salubre-, Ilabaya agua dulce).


Vista posterior de la Puerta del Sol, 1877; fotografía de Georges B. von Grumbkow. En la actual Bolivia

Permitió la posibilidad de la obtención de productos variados, como el ají y maíz (valle salubre) y zapallo, calabazas, frejol, frutales u otros (valle dulce); además de la obtención de recursos del río como el camarón. 
 El valle de Locumba (sitios arqueológicos: Alto El Cairo, Ticapampa, Guaylata, Conostoco, San Antonio), Tiwanaku, introduce aportes en la agricultura, ganadería, ideología, tecnología, cerámica, textilería y en los patrones de asentamiento. cuyos excedentes de producción  eran trasladados en grandes caravanas de llamas hasta la populosa urbe y ciudad capital del gran Estado. Estratégicamente, construyeron sus casas en sitios elevados, junto a sus espacios productivos, cerca de las confluencias de ríos y de tierras de alta calidad productiva.

En Ilabaya, anexo de Mirave, se registró un sitio de probada filiación Tiwanaku, ubicado sobre una terraza fluvial levantada frente a la confluencia de los ríos Ilabaya y Salado o Curibaya, con vista al sur-este. El sector, es denominado "Alto El Cairo" (sitio de ranas) El sitio se caracteriza por la presencia de cuatro sectores ocupacionales bien definidos: Sector doméstico con viviendas de quincha sobre bases de piedra. Sector de enterramientos de tumbas soterradas con paramentos de cantos rodados de río. Sector de depósitos con postes de troncos de molle y cubierta de vegetales. Sector de petroglifos

En esta época se generó un fluido tráfico de redistribución de recursos que eran extraídos en los valles occidentales hacia el altiplano. Por lo menos en Tacna aparecen algunos sitios Tiwanaku asociados a petroglifos y geoglifos, vinculados a rutas  vía altiplano (Cinto, San Antonio y Alto el Cairo).







Sacralidad  y  Simbolismo

El salvaje, dice el antropólogo Lucien  Lévy-Bruhl, está inmerso en un marco espiritual de carácter místico. Incapaz de observación desapasionada y congruente, profundo  poder de abstracción, y con «una decidida aversión al razonamiento. Su mentalidad es la de una confusa superstición, «prelógica», hecha a base de «participaciones místicas» y no existe na frontera entre lo lógico y lo místico. El rasgo principal de la conciencia religiosa primitiva, según se ha estudiado en pueblos polinesios y africanos, es la ausencia de cualquier frontera definida entre el mundo espiritual y el natural, y por lo tanto entre la mente humana o ego y el mundo circundante. El filósofo francés Lucien Lévy-Bruhl llamó a esta ausencia de límites participación mística, indicando una sensación de fusión entre el organismo humano y su medio ambiente.

Diseño de la cueva de Toquepala,(8,000 a,C) simboliza la vida de los cazadores y la sacralización de animales que fueron el sustento de su vida

No existen pueblos, por primitivos que sean, que carezcan de religión o magia. Tampoco existe, ha de añadirse de inmediato, ninguna raza de salvajes que desconozca ya la actitud científica, ya la ciencia, a pesar de que tal falta les ha sido frecuentemente atribuida. En toda comunidad primitiva, estudiada por observadores competentes y dignos de confianza, han sido encontrados dos campos claramente distinguibles, el Sagrado y el Profano; dicho de otro modo, el dominio de la Magia y la Religión, y el dominio de la Ciencia.”
B. Malinowski

Los pueblos prehispánicos eran profundamente religiosos todo su entorno tenía un sentido mágico-religioso, desde las piedras por ser la extensión de la “pachamama” , y  la flora y fauna , las creaciones simbólicas, seres miticos  como toda la naturaleza para estar en armonía para protegerse de eventuales desastres o los problemas ambientales que siempre alteraron su vida. Esos pueblos siempre quisieron agradar a sus dioses asi las ceremonias sus ritos en momentos importantes de sus vidas como el nacimiento, la muerte, la economía, con ofrendas, además la presencia de personajes con conocimientos de magia.

La religión como elemento superestructural en el hombre andino y su impronta hasta hoy la percibimos, pues la zona altiplánica mantiene dentro de su cosmovisión una compleja religiosidad con mucho contenido atávico y ancestral siendo hasta hoy la zona circunlacustre un ámbito donde hay varios lugares que tiene carácter sagrado, en su momento los templos tiwanaquenses recibieron peregrinos de toda el área, este influjo fue un elemento decisivo en este proceso. Creo que la presencia Tiwanaku se manifiesta de una manera cultural.

La religión tuvo un carácter de gran formalidad. El dios supremo era Viracocha, creador y señor de todas las cosas vivientes. Otras grandes deidades fueron los dioses de la creación y de la vida, Pachacamac, del Sol, Inti (padre de los incas), y las diosas de la Luna, Mamaquilla, de la Tierra, Pachamama, y del rayo y la lluvia, Illapa. Las ceremonias y rituales incas eran numerosos y frecuentemente complejos

 La necesidad de alimento  y el deseo de abundancia, como la recolección, la caza y la pesca, a la vez que esos mismos creaban emociones intensas y variadas sacralizaron Especies vegetales y animales, las que constituyen el alimento del grupo y ser el interés de sus miembros. La naturaleza es una despensa viva, para recoger alimentos.  La depredación o caza, en las costas para capturar peces o mamíferos de mar,. Toda especie que sea perseguida al cual giran todos los intereses, impulsos y emociones fueron sacralizadas con sentimiento que simboliza en el folklore, el credo y el rito.

Por esto los cazadores de la cueva de Toquepala ejecutaron ritos propiciatorios sobre las pinturas de la cueva con la finalidad de tener buena suerte en sus cacerias o en la actividad depredadora o finalmente en su vida, desarrollando el animismo.

La religiosidad popular en Tacna tiene en el Señor de Locumba expresión de arraigo, que se es la continuidad cultural como lo es el santuario de la Virgen de Las Peñas (peregrinación que se inicia desde tiempos que Arica era peruana).

Las investigaciones el arqueólogo alemán Hermann Trimborn, indica que en sus excavaciones en el valle de Sama encontró evidencias de una ceremonia ritual en el sitio La Vituña en la parte baja del Sama cerca de su desembocadura a diez kilómetros de Boca del rio. Cerca de un cementerio se encontró una especie de plaza rectangular hundida de 4 metros por 2 y con tres escalones para ingresar, esta modalidad nos recuerda las plazas hundidas de las culturas Formativa asi como los centros cultistas de Tiwanaku; en este recinto se estableció que fue clausurado en un momento al encontrarse materiales de diferentes texturas y colores que confirman un abandono intensional. Se encontró restos de perros, llamas, ñandú, enla parte central del conjunto fue en la parte central donde se encontró excavando una vasija del estilo  Pocoma en su interior había restos de tejidos compactados con elementos que restos de sangre cuagulada y solidificada en varios momentos y que sin duda fueron objeto de rituales

La  Religiosidad Aymara o la  impronta Tiwanaku

Los territorios que hoy  ocupa la población aymara  repite el modelo que la cultura Tiwanaku hace casi dos mil años tuviera en la área centro sur andina y que fue el área de influencia de esta potencia cultural, Este proceso logró cohesionar los pueblos del sur del Perú y norte de Chile actuales con la zona de Bolivia. Actualmente la zona sur peruana, la que albergaría a Tiwanaku, es laboratorio de un proceso de regionalización que implica términos de desarrollo y unidad geográfica, La semejanza entre estos territorios es evidente lo que sugiere una unidad cultural permanente a través  del tiempo y el espacio.



Copia de la Portada del Sol en Tacna, con diseño Moche y cabeza clava Chavin en distrito de Tacna

La Diversidad cultural de nuestra sociedad con varios componentes culturales propios de varios grupos, diferente patrones culturales en un sistema social, se expresa en las diferentes manifestaciones culturales, artísticas, y son la riqueza y el acervo cultural de una sociedad, los pueblos prehispánicos ya vivieron procesos de interculturalidad por su raigambre multiétnica, el mundo actual vive un proceso cultural mucho más dinámico. La diversidad cultural se funde en las variantes endógenas de las varias culturas ancestrales.

La cosmovisión aymara permanece con elementos ancestrales como fuerte religiosidad expresada por sus cultos religiosos mestizos donde lo andino y lo occidental manifiestan un sincretismo definido  por ejemplo en la veneración a la virgen de la Candelaria, la virgen de Copacabana junto a su riqueza cultural de su folklore por ello Tiwanaku permanece en el pueblo aymara.


Wiracocha es un dios pan andino, venerado con diversos nombres (Tunupa)  y representado de variadas formas desde el periodo Formativo. Aparece representado en la Portada del Sol de Tiwanaku, en la ceramica ceremonial de Wari y en el Templo de Koricancha del Cuzco. En los mitos y leyendas aparece como creador u ordenador del mundo. Uno de los mitos narra que en un inicio Wiracocha hizo el cielo y la tierra poblándola de plantas, animales y hombres primitivos que vivían en oscuridad y desorden.


El proceso Tiwanaku es una demostración de un control de pisos ecológicos y que los mecanismos sociales y modalidades sociopolíticas  mucho antes ya se desarrollaban. Y que hoy día observamos en la religiosidad del pueblo andino la  Impronta Tiwanaku, un desarrollo cultural basado en lo religioso, y este permanece como un componente principal en la cosmovisión de esta población. Se dice que en tiempos Incas  el Inka Pachacutec como una de sus reformas ordeno cambiar la religión a todo el imperio, siendo reemplazado por el Dios Sol, un Dios muy antiguo un Dios Panandino  relacionado con el proceso de la agricultura, desplazando al Dios Wiracocha, el supremo hacedor del universo, ese el Dios que aparece en la portada del Sol, el altiplano parece fue y es el motor de la cultura andina, y  tiene gravitación en la génesis de su cultura. Hoy dia el ancestro religioso se manifiesta en el arte, y muchas expresiones culturales que en realidad son mayoritarias.


un Dios muy antiguo, un Dios Panandino  relacionado con el proceso de la agricultura, el Dios Wiracocha, el supremo hacedor del universo, ese el Dios que aparece en la portada del Sol, el altiplano parece fue y es el motor de la cultura andina, y  tiene gravitación en la génesis de su cultura. Hoy día el ancestro religioso se manifiesta en el arte, y muchas expresiones culturales que en realidad son mayoritarias.


Dibujo de George Squier


hoy día observamos en la religiosidad del pueblo andino la  Impronta Tiwanaku, un desarrollo cultural basado en lo religioso, y este permanece como un componente principal en la cosmovisión de esta población.

Templo de Kalasasaya  Marc Davis
¡Tiwanaku perdura en la mente del hombre Aymara!
                                                                    Carlos Vela


Se postula que los ritos tiwanaquenses estuvieron asociados al consumo de sustancias alucinógenas como la coca y otras que fueron usadas en tabletas donde se inhalaba el alcaloide.
Cada cultura tiene un mito explicativo del mundo que trasciende tanto en los niveles sociales como en los económicos, cosmológicos, etc. Es la forma como se concibe el mundo en que viven,  Es la forma  de interpretar, concebir y ver la realidad, la vida, el mundo, el tiempo y el espacio, propone una explicación mitológica y la valoración de sus componentes culturales,  La cosmovisión andina, se ha formado sobre la base  de la experiencia y la percepción del universo como una totalidad.

La cosmovisión Aymara se basa en un profundo respeto por el medio ambiente, una profunda concepción ecologista del mundo, Toda su vida está basada en actividades como la agricultura y la cría de camélidos.
La Pachamama o madre tierra (genera la vida, da  fertilidad y abundancia) es el espacio del intercambio. La religión y la agricultura están estrechamente relacionadas, así también su organización social: el Ayllu.
 El “Ayllu” es una forma andina  de comunidad familiar extensa que trabaja en forma colectiva en un territorio de propiedad común. En el mundo Aymara se prioriza lo comunitario a lo individual.

Los aymaras profesan una religión natural, basada en la realidad y en su vivencia permanente con el mundo telúrico y cósmico; adoran a varios dioses, entre ellos al creador de todas las cosas llamado Wirakocha, según las circunstancias y necesidades que se les presentaba Tributaban culto al Sol, porque como ganaderos y agricultores recibían del él beneficios; a la Luna y con mayor énfasis a la Pachamama, considerada la madre tierra que les cobijaba. En su conciencia, que cada vez reafirma la condición mítica del cosmos y el mundo, también divinizaban a los fenómenos de la naturaleza como la lluvia, el viento, el granizo, la nevada, las montañas, los lagos, ríos, ect. Eran protegidos principalmente por los mallkus, Pucaras, achachilas, y otros.

Para la consumación de sus creencias religiosas y el cumplimiento de sus rituales tan arraigados, como ya es de conocimiento general, los aymaras tributaban culto a sus divinidades, interpretando el sistema que considera que la tierra era el centro del universo y que el Sol giraba alrededor de ella; daban mayor valía al astro rey por recibir de él tantos beneficios como la luz, el calor y por posibilitar la vida de todos los seres. Entonces ya tenían idea de la división del año en doce meses y cuatro estaciones, dos principales que son: “Jallupacha” (época de lluvias), y “Autipacha”, (tiempo seco o despejado), y dos intermedios: “Satapacha” (mes de la siembra), “Llamayupacha” (mes de la cosecha).

Entre los monumentos y las ruinas arquitectónicas más importantes que hasta hoy se conservan en Tiwanaku y que tenían estrecha relación con las creencias y la religión se tienen:
La Fortaleza de Akapana -. Colina artificial construida en forma de pirámide, de 15 m de alto, 180 m de base y 140 m de ancho, que probablemente servía para rendir culto a las divinidades.
El Palacio de Kalasasaya -. Recinto cuadrado con graderías, en forma de teatro, con unas ranuras en sus paredes, que posiblemente representen algún mensaje. Se dice que a la vez fue palacio de justicia; según algunos cronistas es el lugar donde ejecutaban sacrificios humanos; esto hace suponer que Tiwanaku fue un centro político y religioso de importancia.

La Puerta del Sol -. Monumento de piedra tallada de una sola pieza, que tenía por finalidad marcar el calendario aymara, lo que hace suponer que tenían grandes conocimientos de astronomía. En el friso tiene figuras que parecen guerreros o sacerdotes que rinden culto al Sol.

El Templete semisubterráneo -. Patio ligeramente rectangular de 28 x 26 m.
Los Monolitos antropomorfos -. Piedras talladas finamente de una sola pieza, que tienen apariencia de hombres sentados. Los más importantes son el Bennett de 7.44 m de altura por 4.66 m de ancho y otra de 12 x 2.5 m, cuyo peso se calcula en 200 toneladas. Se desconoce su mensaje. Con todo lo descrito, Tiwanaku fue la capital aymara por excelencia.

La interrelación de todos los componentes del universo y la relación entre estos componentes. La mayoría de investigadores plantean que en los Andes El universo es explicado en tres espacios o estadios llamados:

Alaxpacha -. Es el mundo de arriba, del más allá o el cielo.
Akapacha -. Es el mudo real y visible en el que vivimos.
Manqhapacha -. Es el mundo de abajo o el subsuelo.

1.- ALAX PACHA: el mundo de arriba o celestial, está integrado por: Dios Creador ( Sol Thunupa - Wiracocha ), La luna, El Rayo y los Achachilas .
El dios creador es el principio energético y vital que crea, anima y ordena el cosmos; una forma de energía controlada y sometida a un orden. Al ponerse en movimiento, crea el mundo, a los astros y a la humanidad, crea y protege la vida, y es fuente de fertilidad y abundancia.

Es sabio, pues comprende la naturaleza y conoce sus secretos; y dado que combina esta sabiduría con su capacidad de trabajo es hábil, diestro y lo hace todo con facilidad, y profeta moralizador.  Además es dios guerrero invencible, es modelo de valentía y belicosidad.
La Luna (Killa)  era la señora del mar y de los vientos, de la reina y princesas y del parto de mujeres y reina del cielo. El Rayo, poseía el tercer lugar de veneración. El rayo o ILlapa, era el responsable de la caída de la lluvia, el granizo, la nieve y las tempestades, y consiguientemente estaban a su cargo la abundancia de los alimentos y la multiplicación de los hombres. Se le consideraba también el encargado de los soldados y de los asuntos bélicos, y como tal era llevado a las expediciones guerreras en tiempos prehispánicos.

2.- AKA PACHA: Este mundo o planeta tierra o el mundo de aquí, conocido como “Pachamama” o sea “Madre tierra”.
 La Pachamama, es la diosa femenina de la tierra y la fertilidad; una divinidad agrícola benigna, concebida como la madre que nutre, protege y sustenta a los seres humanos. No toda la superficie de la Tierra corresponde a la Pachamama; los terrenos incultos, las punas áridas y los desiertos son dominio de otras divinidades salvajes. La Pachamama es  tierra fértil que alimenta a los hombres; la tierra domesticada por el trabajo y el ingenio humano, es decir el espacio humano. La Pachamama es la diosa de la agricultura comunal, A pesar de ser una diosa benigna la Pachamama es capaz de enojarse y castigar sin misericordia a la humanidad.

El Aka Pacha es el nivel intermedio entre el Alax Pacha y el Manqha Pacha. Allí las fuerzas contrapuestas de arriba y abajo se encuentran y libran sus batallas o se complementan en síntesis generadora. De esta manera, la mujer madre recibe las acciones del Dios Creador y del Genio Maligno, y en su seno conjunciona a estos principios opuestos para dar origen a la humanidad y a la civilización.
En varios lugares de los Andes  el Alax Pacha es representado por el Cóndor; El Aka Pacha por el Puma y el Manqha Pacha por la serpiente Katari .

3.- MANQHA PACHA : es el mundo de abajo, desconocido o lugar tenebroso donde habitan los espíritus malignos como el: Genio maligno, la serpiente, supay y wari.
El genio maligno, es un personaje subterráneo y arcaico asociado con la oscuridad que se encuentra representado con seres que habitan en la profundidad de la tierra. Es en si una divinidad que no se puede controlar por el hombre y se encuentra representada por las serpientes y pachacamac.

La serpiente, llamada Katari, es un ser monstruoso y maligno, investido de poderes sobre naturales. Katari es por tanto una enorme serpiente subterránea que arroja fuego y que ocasiona movimientos sísmicos, catástrofes y muertes; una divinidad crónica temible que encarna las fuerzas naturales que el ser humano es incapaz de controlar. Los terremotos, pestes y catástrofes con que se asocia a la serpiente son amenazas de la naturaleza salvaje contra el orden civilizado. La serpiente es por tanto una divinidad que se opone al orden establecido. Wari es un dios de gigantesca fuerza, que recibía culto en los templos subterráneos donde existía un oráculo, que estaba asociado a los manantiales y al viento huracanado y que se transformaba en víboras, arañas, lagartijas y gusanos.

Supay, tuvo una fuerte connotación maligna, pues se apoderaba del cuerpo de los hombres causándoles graves trastornos. Esta divinidad habita en el subsuelo y las tinieblas con otros espíritus malignos.
En el suelo habitan los seres tenebrosos y malignos que se enseñorearon de la tierra. Todos tienen la potestad sobre las fuerzas naturales destructivas que acechan al hombre. Estos seres del subsuelo son también los que gestan el Pachacuti o cataclismo transformador que conmueve al mundo.
 El Manqha Pacha simboliza así el oscuro pasado remoto de la humanidad: el caos, lo salvaje, y lo no domesticado, el desorden, la destruccion. Es decir los atributos negativos, rechazados.

Las sociedades  post Tiwanaku, desarrollo multiétnico

Cuando Tiwanaku decaía surgen identidades en toda el Área Centro Sur. Lumbreras propone el “horizonte negro sobre rojo” como expresión arqueológica de su cerámica.  inmersos en una estructura política y económica basada en la complementariedad, redistribución e intercambio de bienes y recursos, Se han reconocido los estilos Chiribaya, Maytas, San Miguel, Pocoma y Gentilar en las costas del sur del Perú; en Arequipa han sido identificados los estilos Chuquibanba y Churajón, o Estuquiña en Moquegua asi en la zona circuntiticaca los estilos Mollo, Kolla, Allita Amaya, y otros, en ciernes se trataba de un proceso de interculturalidad que al terminar la influencia Tiwanaku se genera un proceso de consolidación de identidades con una conducta multiétnica, son sociedades con vocación independentista  y se observa eran de estirpe costeña, 
La decadencia progresiva de Tiwanaku generó desarrollos locales costeros en los valles occidentales del Area Centro Sur Andina.  En Tacna, Arica y Moquegua se consolidan culturas regionales con características muy propias. Asumen una actitud territorial en los espacios yungas y quechuas, en los que desarrollaron una fuerte actividad agrícola, ganadera y explotación de los recursos de su medio asi como intercambiar productos de otra geografía mediante la complementariedad y la reciprocidad.

Las sociedades post-Tiwanaku tuvieron características muy propias, sus aspectos culturales, simbólicos recuperados por la arqueología expresan ser elaboradas por grupos independientes entre si, pero con vínculos culturales que configuran un momento histórico con un variado componente étnico. Existen varias denominaciones para este período así por ejemplo el arqueólogo Luis Lumbreras denomina como "Reynos y Confederaciones" o "Reynos post-Tiwanaku" A pesar que no están claras las razones por las que decayó Tiwanaku, es válido que obedeció a mecanismos de negación que se desarrollaron en el seno de las poblaciones adictas a Tiwanaku.

La prehistoria tardía en nuestra región o área centro sur andina manifiesta la presencia de varios grupos o sociedad post-Tiwanaku, los que iniciaron un proceso de desvinculación con este gran desarrollo cultural que fue Tiwanaku y desplazando la hegemonía altiplánica por nuevas formas de organización socioeconómica y con nuevas características territoriales, sin embargo esto no significó que se eliminaran las relaciones económicas con el altiplano.

La declinación de Tiwanaku es observada en los inicios del segundo milenio de nuestra Era. En la zona circunlacustre emergen varios grupos post-Tiwanaku con vocación independentista de la misma manera en los valles occidentales se manifiestan varios grupos que se “emancipan” de Tiwanaku y evidencian ser de estirpe costeña, estos reforzarían las entidades locales. Una nueva formación histórica social emerge en esta área andina. Así, Tiwanaku debió decaer en la medida que su teología, su influjo y su hegemonía disminuía, esto significó que en toda el área emergieran grupos que consolidaron sus propias identidades; en el altiplano surgen los Pakajes, Carangas, Lupakas, Kollas, mientras en los valles costeros aparecen grupos de estirpe costera como San Miguel, Maytas, Chiribaya, Pocoma, Gentilar. Además desarrollan nuevas formas de asentarse como lo es la aldea fortificada de San Lorenzo en Azapa o el sitio de Estuquiña en Moquegua.
En el Caplina se conoce los sitios de Tocuco, Challatita y Lluta, Peañas Cristo Rey. Parece que estos grupos tuvieron carácter de señoríos, y que mantuvieron relaciones muy complejas entre estos. En este período la economía de estas poblaciones se tornaría muy dinámica y compleja por lo variado de los componentes productivos (agricultura, ganadería; minería, pesca, alfarería, cestería, orfebrería, textilería, etc.), además de la participación de varios grupos étnicos que desarrollaron relaciones de complementariedad y reciprocidad; esta organización social permanece hasta nuestros días, es decir rasgos de parentesco, esa forma adoptó nombres como Ayllu, Pago, Parcialidad o recientemente Comunidad.

Este es un momento cuando las poblaciones se tornan más territoriales, es decir establecen injerencia en espacios, estos grupos tienen un Kuraka o señor que es el personaje más representativo del grupo y quien ostenta el poder.

Este período manifiesta en el valle del Caplina ser un momento de aumento demográfico, las evidencias se encuentran en todo el valle debiendo ser un poblamiento intensivo y extensivo, desarrollando nuevos patrones culturales que consolidaron identidades locales interactuantes y con contenido multiétnico,  se cuenta con variada información arqueológica: (Flores:1973), (Trimborn; 1975), (Cavagnaro:1986), (López: 1989),  (Vela: 1990), (Ayca: 1994). Las sociedades post-Tiwanaku tuvieron un singular protagonismo en esta parte de los andes, luego de la caída de Tiwanaku (aprox. Fines del primer milenio d.C) se consolidan pequeños grupos étnicos los que desarrollan identidades culturales muy locales y plantean un momento de interaccion, convivencia, desarrollo multiétnico, según nuestra apreciación, fue una especie de "Florecimiento Local". Estas culturas comparten luego con los mitmakunas cuzqueños el fin de la prehistoria en los andes y reciben los cambios radicales de la conquista y dominio español. El proceso de complementariedad en los andes fue estudiado desde la óptica de la etnohistoria (Murra:1975), (Rostowrowski:1987) y por la arqueología que cuenta con los trabajos de (Mujica et al: 1983), (Stanish: 1990) (Moseley: 1990), (Bawden: 1990), (Muñoz: 1987), (Scchiappacasse: 1989).[8]


Propuesta Cronológica de Tacna

Cronologia
Periodos
Desarrollo  Cultural
1821 ------
República
República
1533—1821 D.C
Colonia
Colonia
1300-1533 D.C
Tardío
Inka
1100-1500 D.C
Desarrollos locales
San Miguel, Gentilar, Pocoma
700 – 1000 A.P
Horizonte Medio
Tiwanaku, Cabuza
2,000 – 1,000 A.P
Formativo
El Atajo, Morro Sama, Tocuco
4,000 _  2,000 A.P
Arcaico Tardio
El Calvario, Morro Sama
10,000 – 4,000 A.P
Arcaico
Toquepala, Quebrada de Burros

Síntesis cultural de Tacna

periodo
descripción
Sitios arqueologicos
data
Tardío
Expansión incaica, impulso económico
Peañas, Moqi, Los hornos, Punta Meca, Punta Picata
1350 d.C – 1450 d.C
Desarrollos regionales
Consolidación de identidades locales, aumento de población, economía compleja
Mikulla, Peañas, Cristo Rey, Para, Challatita, Lluta, Sitajara, Siquina, San Antonio
1100 d.C- 1350 d.C
Medio
Integración  regional, presencia altiplánica, 
Magollo, Club Hipico, Cerros de Para, Cinto, San Antonio
700 d.c – 1100 d.C
Formativo
Agricultores, artesanos,
Alto Tocuco, Atajo, Alfarillo, El Cañon
500 a.C – 500 d.C
Arcaico tardío
Inicio del sedentarismo, primeros agricultores, ganaderos,
El Calvario (costa de Tacna)
2000 a.C – 1000 a.C
Arcaico temprano
Sociedades primarias, caza, recolección, pesca, transhumancia
Toquepala, quebrada de Burros, Caru, Vilavilani, Anccomarca, Mullini
8,000 a.C – 3000 a.C


Síntesis del desarrollo cultural  en  Tacna

periodo
descripción
Sitios arqueologicos
data
evidencias
Arcaico temprano
Sociedades primarias, caza, recolección, pesca, transhumancia. Desarrollo en la costa marina y sierra altoandina
Toquepala, quebrada de Burros, Caru, Vilavilani, Anccomarca, Mullini
8,000 a.C – 3000 a.C

Arcaico tardío
Inicio del sedentarismo, primeros agricultores, ganaderos, primeras aldeas
El Calvario
2000 a.C – 1000 a.C
Formativo
Agricultores, artesanos, Es el período de las grandes transformaciones en los andes y de la consolidación   tecnológica,  Consolidación de economía agropecuaria, desarrollo de la cerámica

Alto Tocuco, Atajo, Alfarillo, El Cañon, Mikulla
500 a.C – 500 d.C
 


Medio
Integración regional, presencia Tiwanaku,  asimilación del culto tiwanaquense, innovación  economica
Magollo, Club Hipico, Cerros de Para, Cinto, San Antonio, alto El Cairo, Higuerani.
700 d.c – 1100 d.C

Desarrollos regionales
Consolidación de identidades locales, aumento de población, economía compleja, territorialismo.
Mikulla, Peañas, Cristo Rey, Para, Challatita, Lluta, Sitajara, Siquina, San Antonio, Amapaya, Vituña, Tomollo 
1100 d.C- 1350 d.C
   
Tardio
Expansión incaica, impulso económico.
Peañas, Moqi, Los hornos, Punta Meca, Punta Picata, Sama
1350 d.C – 1450 d.C
Colonial
Dominio español, cambio económico, político, cambio cultural, el cristianismo, el idioma castellano
Mikulla, Sama la antigua, Casa Basadre
1533 - 1821

Elaboración propia

Perfil de evolución de la cerámica en Tacna

Cerámica temprana de El cañón, cerámica El Atajo, corresponden al periodo Formativo (1500 a.C – 500 d.C) , muy rudimentaria, pasta   vegetales o minerales, muy burda, de uso utilitario
  
Cerámica Tiwanaku del Horizonte medio (800-1100 d.C), integración regional, en la época decadente y expansiva del imperio Tiwanaku. arcilla seleccionada, mejora la cerámica, formas y diseños Tiwanaku de fabricación local, en su iconografía  se plasma el arte tiwanaquense. Los contactos con el altiplano son intensos
         
Cerámica post-Tiwanaku o de los Desarrollos Regionales tardíos. (1000-1400 d.C), desarrollo multiétnico, consolidación de identidades locales, se emancipan de Tiwanaku. Varios estilos cerámicos, varias identidades, especie de “florecimiento” estos estilos desarrollan diseños y formas muy elaboradas
     
Cerámica tardía corresponde a la presencia inka. (1400-1540 d.C). aculturación y convivencia, la influencia inka se desarrolla junto a las identidades locales, es una cerámica que imita los diseños y formas de la cerámica cuzqueña
 


Cerámica colonial, cambio en los patrones culturales y económicos, “botijas peruleras”  para transportar y almacenar vinos y aguardientes. Siglo XIV-XVIII. Es una cerámica muy gruesa, pierde el arte andino, impone nuevos patrones culturales
Cerámica europea, siglo XIX, presencia inglesa  en la economía del Peru. Loza inglesa importada, Cerámica mestiza vidriada, monedas conmemorativas,
 
Elaboración propia









Epilogo

Cuando llegaron los primeros seres humanos a los Andes, hace quizá 20,000 años, se encontraba una época geológica de transición, de tal forma que el ambiente pleistocenico se fue descomponiendo para tomar las características ambientales de hoy, hasta hace 15,000 años habían animales hoy extinguidos como el Scelidotherium, Megatherium, Parahipparion, algunos caballos y ciervos y otros animales de tamaño descomunal; parece que los cambios climáticos del Holoceno de hoy, fueron incompatibles con estas especies que el hombre andino llego a conocer.

Esta zona es desierto y observamos como las sociedades prehispánicas pudieron resolver los problemas propios de la vida, las piedras participan en la elaboración de utensilios de cacería, instrumentos para las labores domésticas, para las labores agrarias, para la construcción de viviendas,  para construcción funeraria, para cercar el ganado y también como armas, estas culturas debieron resolver  sus problemas y necesidades con la piedra, elemento que brota de las entrañas de la naturaleza de la “pachamama”, y es asi también que el hombre andino plasma en la piedra su cosmovisión , su arte;  ancestralmente en el arte rupestre representan su sentimiento, las rocas son objeto de pictografías como las de Toquepala o las de Vilavilani donde hace 10,000 años se expresaban estas sociedades; los petroglifos de Miculla son el testimonio de generaciones que expresan su mundo, su arte, sus deidades, los componentes de su macrocosmos.

El hombre andino transformo la sílice creando cultura, solucionando sus problemas, la transformación de la piedra se prolongó incluso en los finales de la prehistoria, los sílices, cuarzos, obsidiana, jasper  fueron aprovechados como utensilios para subsistencia; otros tipos de piedras como el granito, la andesita se usaron para fabricar utensilios para la agricultura, de piedra se hicieron los batanes para la molienda no solo de alimentos, sino también para lograr tintes para la textileria o para combinar los componentes de la cerámica.

En ese tránsito de más de 10,000 años  de transformaciones culturales, sociales, económicas, políticas, genéticas se refleja la directa relación hombre-naturaleza, el sentido mágico de la “MADRE NATURALEZA”  o “PACHAMAMA”,  que brinda una sus regalos como es la piedra, elemento que en el transcurso de la historia tuvo una decisiva relación con la población andina, es todo este proceso, las piedras aún sin trabajar resuelven los problemas de subsistencia, luego las tradiciones líticas acompañan a los cazadores andinos por varios milenios, así también en estadios posteriores con innovaciones en la fabricación o tratamiento de la piedra, Tiene también participación en la elaboración de elementos míticos, mágicos y otros componentes de su superestructura ideológica  que muchos perviven en el tiempo hasta hoy. De las entrañas de la Pachamama se obtuvieron los metales usados que mediante la metalurgia crearon muchos objetos destinados a los cultos religiosos, el oro, la plata, el cobre de los andes satisfacieron las necesidades de cultura y fueron el sello cultural de cada sociedad.

Hay suficiente doctrina arqueológica y etnohistórica (Lumbreras, Cúneo Vidal, Mujica, Moseley, Rice, Muñoz, Schiappacasse, Stanish ó Rostowrowski, Cavagnaro, Galdos, Barriga, etc.), las ciencias sociales han elaborado los sustentos teóricos acerca de la expansión Tiwanaku en el sur del Perú. Esta investigación retoma dichos aportes como factores demostrativos de la presencia Tiwanaku y su relación con la sociedad local en Tacna. Además de la relación con los factores medioambientales como sustento de su desarrollo en las sociedades de la prehistoria en Tacna. La presencia Tiwanaku en los demás valles del sur del Perú, se dio tardíamente y se manifiestan materiales arqueológicos vinculados con el llamado estilo Tiwanaku decadente o expansivo.

Cuando se consolida la economía de producción se fabrican una variedad de instrumentos de piedra útiles en las labores agrarias, mineras, en la arquitectura, como también en el arte rupestre donde se plasma la cosmovisión y la escencia del hombre andino.
La naturaleza es decisiva  en el desarrollo histórico la agricultura fue especializada por los pisos ecológicos que generó una dinámica económica y el tránsito por las diferentes ecologías y la interacción étnica en los andes que siempre fue y es un espacio pluricultural.

El habitante andino logró responder a los retos y desafíos  de la naturaleza la escasez de agua, las sequías, las heladas en las zonas altoandinas fueron limitantes en estos espacios, es así que el mar fue un elemento vital, se desarrollan tradiciones de pescadores desde temprana data, así como en la sierra altoandina tuvieron el espacio de desarrollo y hasta hoy observamos esa impronta cultural. En ese sentido la presencia marina siempre fue constante en los andes, el mar y la agricultura perfumaron el reyno de las cocinas..., los sistemas de tránsito y movilidad fueron alterados en la colonia. En una economía sin monedas se desarrolla un modelo que bien seria el Modo de Produccion Andino, que es la manera como se desarrollan las relaciones culturales, como se organiza la sociedad temprana y como cuando la sociedad es estratificada por clases privilegiadas el motor de la vida fue la complementariedad, el intercambio, la reciprocidad

Fueron  grupos sociedades que debieron resolver los problemas del ambiente, así entre el desierto, la quebrada, las lomas, las costas, los bofedales, desarrollan una cultura de subsistencia, que en el tiempo sería objeto de transformaciones elaborando los componentes de su cultura. Esta es una de las zonas más desiertas del planeta y  desoladas y el poblador andino la cubrió de arte, de música y colorido. Nuestra región fue objeto de transformaciones en un proceso de más de 10,000 años, desde los tiempos de la sociedad arcaica hasta hoy que es una urbe. Estas se dieron en lo social, lo económico, lo cultural, y  político. Este proceso también significa cambios culturales que van desde la sociedad de cazadores, recolectores, pescadores, el inicio de la sedentarización, la domesticación, la agricultura, así como el urbanismo y la modernidad de hoy.

En este proceso se propone un modelo de desarrollo teniendo como base el correlato histórico en un contexto siendo los aspectos culturales, demográficos, culturales, como también la presencia de grupos étnicos que aportaron con su cultura.

En los Andes existió más de un sistema de poder, desde tiempos prehispánicos, como los primeros cazadores- recolectores, pescadores, alfareros, artesanos, agricultores asi se diseñaron formas de organizar la sociedad.

“Los campesinos, a cambio de los servicios que recibían de los sacerdotes, les entregaban una parte de su producción, los excedentes, de modo tal que todos aquellos que vivían en torno a los templos vivían de los servicios “religiosos”, sin intervenir directamente en la producción de alimentos. Pero, en la medida en que los habitantes de tales centros religiosos aumentaban, la cantidad de excedentes requerida era también ascendente; el peligro de una sequía, de una plaga o cualquier eventual pérdida en la producción campesina afectaba a los sacerdotes y sus allegados en forma igual o más bien mayor que a los campesinos; por eso, era menester crear un sistema que asegurase la subsistencia de un nuevo género de personas desligadas de la comunidad agraria: el sistema lo dio la misma religión.

La alternativa de poder negarse a entregar una parte de la producción, que debió poseer la comunidad campesina en los comienzos de este proceso, debió ser clausurada para evitar el peligro que ello significaba para los habitantes de los templos y sus alrededores. Para eso fue indispensable crear un régimen de obligaciones imprescriptibles, sancionadas por los dioses, en tanto que ellos, los dioses, eran “en última instancia” quienes debían ser retribuidos por los campesinos, por los servicios que “a través de los sacerdotes” ellos ofrecían. La tarea de crear tales dioses fue seguramente larga y difícil, aun cuando cada fuerza natural era una divinidad. Los sacerdotes fusionaron sus conocimientos con la habilidad de los artesanos y ambos, en santa alianza, edificaron en piedra, en barro, en hueso o en telas un olimpo tangible de dioses severos, más bien feroces, represivos, dueños de todos los poderes y acreedores de todos los hombres y su trabajo. Se estableció así la Teocracia.
Pero la Teocracia, que es el gobierno de los dioses a través de sus “representantes”, no fue, naturalmente, establecida sin resistencia; ella es el inicio de la explotación del hombre por el hombre, es el origen de la sociedad de clases, es el origen del Estado.[9]

La región ha recibido diversos grupos étnicos desde la gran migración del altiplano con los colonos de Tiwanaku, o los movimientos de grupos costeros del Colesuyo, grupos de estirpe costeña que como plantea María Rostowrowski  tenían una particular identidad cultural e inclusive una lengua Social, lo cierto es que en tiempos prehispánicos se fue desarrollando una identidad cultural muy singular y sobre todo  en los periodos Formativo y post Tiwanaku se forja procesos culturales de un fuerte contenido local.

El actual territorio que ocupamos fue en el pasado escenario de varias presencias culturales como Tiwanaku, inka, aymara, española, africana, inglesa, italiana, chilena, últimamente norteamericana y asiática; en ese contexto Tacna una especie de punto de encuentro de varias identidades culturales, de procesos de interaccion  regional, consolidación de las identidades locales es decir siempre fue objeto de una variedad étnica. Esto hizo que Tacna fuese punto de encuentro de múltiples intereses económicos detrás de los cuales existían diferentes y hasta contrapuestas identidades.

En esa dimensión es nuestro interés conocer el significado y los componentes de la presencia TIWANAKU en el valle del Caplina en Tacna-Perú, cual es el significado dentro del proceso histórico de Tacna, como interviene en este proceso y si aún podemos observar su “impronta” en su dinámica cultural Hoy día que se proponen procesos de regionalización la experiencia acumulada debe servir como referente en las decisiones de hoy. En los modelos de desarrollo nunca se consideró los modelos andinos, no podemos regresar al pasado pero si tomar como pauta, creemos que el desarrollo siempre es ascendente y progresivo y son las leyes históricas las que nos señalan el camino, y proponer desarrollo con identidad y personalidad, con esto no pretendo señalar que el mundo andino tuvo un pasado de maravilla, de ensueño esa sería una falacia, ninguna sociedad deja de tener contradicciones.

Tacna hoy día es una ciudad dedicada al comercio internacional,  fortalecida por compartir frontera con dos países y  su ubicación estratégica en América del sur , en ese sentido ocurre que en la historia se desarrollan coyunturas donde hay pueblos que logran esplendor y otros el decaimiento o el estancamiento condicionados por no saber afrontar los desafíos y por los sistemas económicos, políticos que tienen vigencia o tal vez por desarticularse de los procesos vitales de cada sociedad , el esplendor lo logran los pueblos que fortalecen y consolidan su cultura, y que logran menguar las contradicciones sociales pues los problemas de cada sociedad nacen de sus propias entrañas. Y son los mismos pueblos quienes deben resolver sus problemas.







Glosario
A
Abrigo: Cavidad natural poco profunda, en la cual la dimensión de la boca al fondo es menor que su altura
Acabado superficial: Tratamiento dado a la superficie de un objeto. Aspecto resultante del empleo de técnicas como alisado, pulido, bruñido, En la cerámica es la operación final, antes de la cocción, se ejecuta antes de la decoración. El acabado puede ser con humedad o seco, y adoptar las siguientes formas: raspado, escobillado, trapeado, alisado, pulido, imperfectamente pulido, muy pulido, bruñido, con baño. A su vez, las superficies pueden ser opacas o mates y lustrosas o brillantes.
Adobe: Masa de barro mezclada con paja u otros agregados orgánicos, secada al sol, se emplea en la construcción de paredes o muros. Hay varios tipos: esféricos, hemisféricos, cónicos, cilíndricos, cuadrangulares, rectangulares de las más diversas proporciones.
Alfar: Cerámica, conjunto de cerámica que tienen los mismos atributos técnicos, como ser pasta, antiplástico, cocción, tratamiento, lo cual sugiere una fabricación común.
Alisado: Procedimiento utilizado para eliminar imperfecciones y dejar lisa la superficie de la cerámica.
Antiplástico: Dícese a materiales incluidos en la fabricación de la cerámica (vidrios, vegetales, arena, cuarzo, conchas) que permiten un trabajo optimo.
Asentamiento: Sitio donde se realizan actividades domésticas, pudiendo ser aldeas, pueblos, ciudades.
Artefacto: Todo objeto que tenga atributos que se suponen producto de la actividad humana.
Artefactos Líticos: Piedras tanto naturales como trabajadas, que tuvieron función específica para el hombre. Variedad de piedras transformadas para cumplir una función específica.
Arte rupestre: Expresión cultural que aprovecha la superficie rocosa, se da en cuevas, abrigos rocosos, farallones, o piedras al aire libre. Existen tres tipos: pintura, escultura y grabado.
Asentamiento arqueológico: Sitio donde se desarrollaron actividades tanto domésticas, administrativas o rituales.
B
Batanes: Grandes artefactos de piedra a manera de recipientes, con una hendidura en la parte central, cual ha sido hecha por medio del pulido, con otra piedra. Sirve para moler o machacar plantas, semillas, o pigmentos, entre otros.
Buril: Artefacto lítico elaborado a percusión en base a una hoja o lámina. Es un artefacto cortante utilizado para realizar incisiones profundas, grabar o esculpir.
Bruñido: Técnica de acabado, gracias a brotación se obtiene un pulido de aspecto lustroso.
C
Complementariedad: teoría  económico-social andino por la cual sociedades de  una zona geográfica o ecológica, establecen relaciones económicas, sociales, culturales. Complementarias y de intercambio.
Contexto arqueológico: Asociación de varios objetos arqueológicos que dan un significado y un valor arqueológico.
Cronología: Datación de objetos arqueológicos dentro de un patrón o sistema general.
Cronología Absoluta: Cronología realizada en base a fechados radiocarbónicos, termolumiscencia u otros.
Cronología Relativa: Cronología realizada en base a asociación, comparación de atributos o por orden de posición estratigráfica
Cultura: Toda creación material o espiritual del hombre y su grupo.

E
Ecología: Es la ciencia que estudia las relaciones entre los seres vivos y su medio ambiente.
Estratigrafía: Método utilizado para establecer capas de ocupación más antigua, Elemento para establecer cronologías relativas.
F
Fase: Complejo cultural con elementos propios y que sean culturalmente significativos y tiene relación en el tiempo y el espacio.
Filiación Cultural: La identidad de un colectivo social.

H
Horizonte: Desarrollo cultural de gran integración, horizontes pan andinos de desarrollo cultural.
Horizonte Temprano:  En los andes, se refiere a las manifestaciones culturales relativas a la presencia de rasgos “chavinoides”;  es decir, debido a la influencia de Chavín de Huántar, se considera como horizonte por la recurrencia de materiales afines. Culturas de este periodo  Chavín, Paracas, Sechín.
Horizonte Medio: Se refiere al momento de gran integración en los andes gracias a dos grandes potencias culturales que fueron: Tiwanaku en los andes sur y Wari en los andes centrales.
Horizonte Tardío: Se refiere al último horizonte y básicamente a la presencia inka en toda la extensión andina.
Mitmakuna: Definición dada a las poblaciones incas que se expanden y desarrollan relaciones económicas y culturales con la población local.
N
Nomadismo: Estadio  cultural, en el cual los grupos humanos se desplazan en búsqueda de alimentos y climas óptimos.
P
Punta de proyectil: Artefacto de piedra elaborado a partir de un núcleo o lasca, se une a un proyectil (flecha), su función es la caza.
Periodo: Momento en el cual un grupo humano se desarrolló de determinada forma dejando restos que la arqueología registra. Conjunto de rasgos dejados por una sociedad en un tiempo y espacio.
Periodo arcaico: Es el modo como las sociedades fundaron sistemas de producción y modos de conducta en torno a los usos y adaptaciones de la piedra, es el periodo más temprano en el desarrollo cultural andino.
Periodo Formativo: Etapa en el desarrollo cultural en que se da una transición a desarrollos más complejos.
S
Sedentarismo: Estadio de desarrollo cultural en el cual se asienta de forma permanente.
Sitio arqueológico: Cualquier lugar donde una sociedad deja las evidencias de su presencia cultural.





BIBLIOGRAFIA

ALDENDERFER, Mark.
1990. Asana: un yacimiento Arcaico al aire libre en el sur del Perú, en Trabajos Arqueológicos en Moquegua, Vol. I. Edit. Escuela Nueva, Lima.

AYCA, Oscar.
1994. Período Formativo: Los Aldeanos de Tacna. En Historia General de Tacna. pp 20-23. Ministerio de Educación. Tacna
1995. Sillustani. EPF Impresores. Tacna.

BAWDEN, Garth.
1990. El sitio Tumilaca. En Trabajos Arqueológicos en Moquegua-Perú. Vol 2. pp 69-74. Edit. Escuela Nueva, Lima.

BENNETT, Wendell.
1934. Excavations at Tiahuanaco. American Museum of Natural History. Anthropological papers, Vol. 34, part 3, New York.

BIRD, Junius.
1943. Excavations in Northern Chile. New York.

BROWNMAN, David.
1985. Cultural Primacy of Tiwanaku in the development of later peruvian states. En Diálogo Andino, Nº 4. Universidad de Tarapacá, Arica-Chile. Edit. Universitaria. Chile.

CAVAGNARO, Luis.
1986. Materiales para la Historia de Tacna Tomo 1. Edit. Cooperativa San Pedro de Tacna, Tacna.

CUNEO VIDAL, Rómulo.
1977 (1919). Historia de los Antiguos Cacicazgos Hereditarios del Sur del Perú. Obras Completas, Ignacio Prado, Editor, Gráfica Morsom, Lima.
BERENGUER, J.,
 1998. La iconografía del poder en Tiwanaku y su rol en la integración de zonas de frontera. Boletín del Museo Chileno de Arte Precolombino 7: 19-37.         
 -- 2000. Tiwanaku. Señores del lago sagrado. Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago.        
BERENGUER, J. y P. DAUELSBERG,
 1989. El Norte Grande en la órbita de Tiwanaku (400-1200 DC). En Culturas de Chile. Prehistoria, J. Hidalgo, V. Schiappacasse, H. Niemeyer, C. Aldunate e I. Solimano (Eds.), pp. 129-180. Editorial Andrés Bello, Santiago
DAUELSBERG, Percy
1972. La Cerámica de Arica y su situación Cronológica. En Chungará Nº 1-2. Universidad del Norte, Arica.
1985. Faldas del Morro: fase cultural agro-alfarera temprana. En Chungará Nº 14. Universidad de Tarapacá. Arica.

FELDMAN, Robert.
1990. La cerámica del período Temprano de Moquegua. En Trabajos Arqueológicos en Moquegua, Vol. 1. Edit. Escuela Nueva, Lima.

FLORES, Isabel.
1973. Exploraciones Arqueológicas en Tacna. Tesis, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima

FOCACCI, G.,
1983. El Tiwanaku clásico en el valle de Azapa. Documentos de Trabajo del Museo Regional de Arica 3: 1990. Excavaciones arqueológicas en el cementerio AZ-6, valle de Azapa. En Rev. Chungará Nº 24/25. Universidad de Tarapacá, Arica. (Edit. Universitaria).
GIRAULT, Louis.
1990. La Cerámica del Templete Semi Subterráneo de Tiwanaku. Ediciones CERES. La Paz, Bolivia.

GOLDSTEIN, Paul.
1985. Tiwanaku Ceramics of The Moquegua Valley, Peru. Tesis de Maestría. Dpto. de Antropología, Universidad de Chicago.
1990a. La cultura Tiwanaku y la relación de sus fase cerámicas en Moquegua. En Trabajos Arqueológicos en Moquegua-Perú. Vol. 2, pp 31-58. Edit. Escuela Nueva, Lima.
1990b. La ocupación Tiwanaku en Moquegua. En: Gaceta Arqueológica Andina Nº 18-19. pp 74-104. INDEA, Lima.

GORDILLO, Jesus
1989 Estudio arqueológico en Sitajara, Yabroco, Susapaya: cabecera del valle de Sama, Dpto. de Tacna. Tesis. Universidad Católica Santa María Arequipa.
1993. Inventario, Catastro y evaluación de sitios arqueológicos en el valle medio del río Caplina. Tacna. Tesis Universidad Católica Santa María. Arequipa
1996. Desarrollo regional tardío y ocupación Inka en la pre-cordillera de Tacna, en Ciencia y Desarrollo Nº 3. Universidad Nacional Jorge Basadre Grohomann de Tacna.

JAEN, Hugo y Guillermo ORTIZ.
1963. Geología de los cuadrángulos de la Yarada y Tacna. Edit, Carga Geológica Nacional. Lima.

KOLATA, Alan.
1985. El papel de la agricultura intensiva en la economía política del Estado Tiwanaku. En Diálogo Andino Nº 4, Dpto. de Historia y Geografía. Universidad de Tarapacá, Arica.

KIDDER, Alfred.
1943. Some early sites in the Norther Lake Titicaca Basin. Papers Peabody Museum of American Archaelogy and Ethnology. Harvard University, vol. 27 Nº 1. Cambrigde.

LUMBRERAS, Luis.
1972. Los orígenes de la civilización en el Peru. Edit. Milla Batres
1981. La Arqueología como Ciencia Social. Edit. PEISA. Lima.
2002. Los 50 libros que todo peruano culto debe leer. Caretas- Agenda Peru.

MAMANI, Felix.
2001. Síntesis histórica de la Cultura Aymara, Cuaderno de investigación Nº 12, Centro de Ecología y Pueblos Andinos CEPA, Oruro Bolivia.

MEGGERS, Betty y Clifford EVANS.
1969. Cómo interpretar el Lenguaje de los Tiestos. Manual para Arqueólogos. Smithsonian Institution. Washington D.C.

MUELLE, Jorge.
1969. Las Cuevas y Pinturas de Toquepala. En: Mesa Redonda de Ciencias Pre-históricas y Antropológicas. tomo III, UPC, Lima.

MUJICA, Elías. Mario RIVERA y Thomas LYNCH.
1983. Proyecto de Estudios sobre la Complementariedad económica Tiwanaku en los valles occidentales del área centro-sur andina en Chungará Nº 11. Universidad de Tarapacá. Arica.

MURRA, John.
1975. Formaciones Económicas y Políticas en el Mundo Andino. Instituto de Estudios Peruanos. Lima.

MUÑOZ, Ivan.
1983. El poblamiento aldeano en el valle de Azapa y su vinculación con Tiwanaku (Arica-Chile). En Documentos de Trabajo Nº 3 pp 43-114. Universidad de Tarapacá. Arica.

NUÑEZ, Lautaro.
1983. Cerámica Temprana en Cáñamo (costa desértica del norte de Chile): Análisis y evaluación regional. En Chungará Nº 11. Universidad de Tarapacá. Arica. Edit. Universitaria. Chile.
1976. Inventario, evaluación y uso racional de los recursos naturales de la costa: cuenca de los ríos Moquegua, Locumba, Sama y Caplina. ONERN publicación Nº 43. Lima.

PONCE S. Carlos.
1972. Tiwanaku: espacio, Tiempo y Cultura. Ensayo de síntesis arqueológica. Academia Nacional de Ciencias de Bolivia. Nº 30. La Paz.
1991. El Urbanismo de Tiwanaku. En PUMAPUNKU, año 1, Nº 1, nueva época. Producciones CIMA. La Paz-Bolivia.

RAVINEZ, Roger.
1967. El Abrigo Caru y sus relaciones culturales con otros sitios tempranos del sur del Perú. En Ñawpa Pacha Nº 5. New York.
1972. Secuencia y Cambios Líticos del Sur del Perú. En Revista del Museo Nacional. Tomo XXXVIII, pp 133-184. Lima.

RICE,   Donald.;     Geoffrey Conrad y Luis Watanabe
1990.  Proyecto Osmore: Un  estudio del Programa Contisuyo sobre la complementarieadad en la prehistoria tardía en la cuenca del Osmore, Moquegua, Perú. Edit. Escuela Nueva. Lima.

RIVERA, Mario.
1975. Una Hipótesis sobre movimientos poblacionales altiplánicos y transaltiplánicos en las costas del Norte de Chile. En Chungará Nº 5, pp 7-31. Arica.

ROSTOWROWSKI, María
1981. Recursos naturales renovables y pesca, siglos XVI y XVII. Instituto de Estudios Peruanos. Lima.
1986. La Región del Colesuyo. En Chungará Nº 16/17. Universidad de Tarapacá. Arica.
1988. Historia del Tahuantinsuyo. Instituto de Estudios Peruanos. Lima.

TRIMBORN, Hermann.
1975. Investigaciones Arqueológicas en los valles de Caplina y Sama. Edit. VerboDivino. Estella, Navarra-España.

UHLE, Max.
1919. La Arqueología de Arica y Tacna. Imprenta Universidad Central, Quito Ecuador.
URIBE, Mauricio
  2004    Acerca de la cerámica Tiwanaku y una vasija del valle de Azapa (Arica, Norte Grande de Chile)

VELA, Carlos.
1990. Estudio de los Contextos Funerarios del Cementerio Prehispánico Cristo Rey-Tacna. Tesis. Universidad Católica Santa María, Arequipa.
1992. Tiwanaku en el valle del Caplina. En PUMAPUNKU, año 1 Nº 3, nueva época. Producciones   CIMA. La Paz-Bolivia.
1994. Tiwanaku en el valle del Caplina. En Historia General de Tacna. Ministerio de Educación. Tacna.
1999. Tesis. Estudio de la presencia e impacto inka en el sitio “Cerro Los Hornos” Tacna: a traves de su cerámica Universidad Católica Santa María. Arequipa.
2002.    Tiwanaku en Tacna.  Edit. Centro Gráfico Tacna.
2002b.   El Apogeo de las Piedras. EPF Impresores. Tacna.
2002c    La Cerámica  “Cerro Los Hornos”, presencia inka en la costa de Tacna
              en Rev. Dialogo , Fac. Educación Universidad Nacional Jorge Basadre
                Tacna.

WATANABE, Luis y Charles STANISH.
1990. Ocupaciones domésticas en el período Tiwanaku Tardío.Otora Moquegua. En trabajos Arqueológicos en Moquegua-Perú. Vol 2, pp 75-96. Edit. Escuela Nueva. Lima.









Carlos Vela Velarde, nació en Tacna, hizo sus estudios iniciales en la escuela del “Orfeon”, luego se forma en el colegio Champagnat; sus estudios de arqueología los realiza en la Universidad Católica Santa María de Arequipa. Sus tesis de bachiller y licenciado tratan la arqueología de Tacna.
Es Magister en Gestión ambiental y Desarrollo Sostenible en la Universidad Nacional  Jorge Basadre Grohmann de Tacna. Desarrolla una tesis acerca de la sostenibilidad de las sociedades prehispánicas en Tacna.
Ha participado en diferentes proyectos arqueológicos en el sur del Perú, a participado en congresos, fórums, simposios, como ponente o como invitado.
Es Docente Universitario con cátedras de historia, antropología, arqueología, geografía, es autor de varios libros  como “El Apogeo de las Piedras”, “Nueva Historia General de Tacna”, “Tiwanaku en Tacna”, “Arqueología Histórica en la Casa Basadre”  además de publicaciones en revistas especializadas nacionales y extranjeras, artículos periodísticos. Fue jefe del proyecto cultural del Gobierno Regional de Tacna. Ha sido Director de varios proyectos de evaluación arqueológica.
Carlos Vela es considerado como un investigador de la nueva generación, es un convencido de una nueva visión de la historia, la Historia Total, es decir las transformaciones tecnológicas, los cambios ideológicos, el estudio de la economía, la sociedad, el pensamiento, por ello su propuesta necesita del aporte del dato documental, el dato arqueológico, antropológico, etnológico, es necesario el enfoque holístico, como la historia de las mentalidades o la historia cultural.


[1] Isabel Flores, arqueóloga tacneña en los años 60´, explora los valles de Tacna e identifica materiales arqueológicos y establece una cronología para Tacna.
[2] Paul Goldstein, arqueólogo de la universidad de Chicago, es quien realiza profundas investigaciones de Tiwanaku en Moquegua y propone fases de su desarrollo.
[3] Danielle Lavalle, y un equipo de arqueólogos franceses estudian intensivamente Quebrada de Burros identifican todo un proceso dentro del periodo arcaico
[4] Carlos Vela, estudia este sitio y propone ser de fines del periodo arcaico, tiene un fechado de 3,000 antes del presente.
[5] Jesus Gordillo, arqueólogo del INC, Tacna. Identifica el Sitio “El Atajo” en la parte final del valle del Caplina, corresponde a una cerámica de fines del periodo Formativo (580 d.C)
[6] Carlos Ponce Sanjinez, arqueólogo boliviano quien tiene profundas investigaciones sobre el problema Tiwanaku
Wendell Bennett y  Wallace estudiosos americanos quienes proponen estudios primigenios sobre Tiwanaku
Paul Goldstein arqueólogo americano estudia las colonias Tiwanaku en Moquegua propone fases clásica, expansiva y decadente
[7]Carlos Vela, estudia los sitios Tiwanaku asi como materiales y propone una fase denominada Magollo, que significa el momento en que la expansión tiwanaku se asienta en el Caplina y desarrolla una sociedad que se manifiesta de una forma peculiar, sus materiales arqueológicos proponen escasos contactos y ser una expresion muy regional.
[8] Cúneo: 1977(1919)). Obras completas, Los Cacicazgos hereditarios del sur del Perú
Murra1975), Formaciones económicas en los Andes    (Rostowrowski:1987) Historia del Tahuantinsuyu y por la arqueología que cuenta con los trabajos de (Mujica et al: 1983), (Stanish: 1990) (Moseley: 1990), (Bawden: 1990), (Muñoz: 1987), (Scchiappacasse: 1989).

[9] Luis Lumbreras (2002), el Perú actual y el mundo prehispánico. En Los 50 libros que todo peruano culto debe leer. Caretas. Agenda Peru.